Vuelve el amor en los tiempos de internet. Vuelve «Modern Love» a Amazon Prime Video este próximo 13 de agosto después de aquella brillante primera temporada. Han pasado casi dos años después desde que nos presentaran aquellas 8 historias de amor tan dispares, tan diferentes, que finalmente se entrelazaban entre sí como una reminiscencia de «Love Actually». Y es que «Modern Love» está hecha para aquellos que nos gustan las comedias, dramas o melodramas románticos, casi siempre con un mensaje especial, guardado en una botella, y rodado con ese espíritu de las películas de cine indie que desembarcaron a finales de los 90. Además, regresa en esta época estival veraniega tan propicia al amor (en este caso el amor de verano que siempre ha sido un subgénero del amor, como decía David Trueba), y quizá también como un soplo de aire fresco porque quizá sean pocas las series que hablen del amor o desde el amor. Sí, ya sé que me estoy poniendo un poco cursi.
La primera temporada apostó fuerte y nos trajo a pesos pesados de la interpretación como Anne Hathaway, Dev Patel (Slumdog Millionaire, The Newsroom), Tina Fey, Andrew Scott (Fleabag, Sherlock), Catherine Keener, Andy García y John Slattery (Mad men), junto a un buen plantel de otros no tan conocidos. En esta ocasión, quizá el reparto no sea tan célebre pero aun así han fichado a Kit Harington (nuestro querido Jon Snow de Juego de Tronos) quien creo que enarbola la bandera de la promoción de esta segunda entrega; Minnie Driver (El indomable Will Hunting), Anna Paquin (El Piano, True Blood) y nuestro querido Príncipe de Edimburgo en The Crown, el gran Tobias Menzies (Outlander), entre otros muchos buenos actores y actrices. Insisto en que, aunque los nombres no son tan populares como en el reparto de la anterior temporada, los que sois buenos seguidores del mundo del cine y las series os vais a encontrar con muchas caras que os resulten conocidas.

Los que aún no la conocen pueden aprovechar para ir enrolándose y recuperar la primera temporada, ocurre como con otras series como Black Mirror o Love, Death & Robots, que puedes verlas de manera desordenada, aunque sinceramente pienso que, como en el orden de las canciones de un disco, si alguien ha dispuesto el orden así es porque lleva una cierta lógica. Tú mismo o tú misma. El caso es ponerse con ella. El origen de estas historias tiene su inspiración en una serie de columnas con el mismo título homónimo del diario New York Times editadas por Daniel Jones desde 2004, se dice de él que sabe mucho más acerca del amor y del desamor que cualquiera de sus colegas periodistas, incluso llegó a publicar un podcast basado en las relaciones amorosas y la desesperanza que estas generan, sus naufragios, sus reencuentros.
¿Qué nos vamos a encontrar en esta segunda temporada? Pues verás, quizá no me haya marcado tanto como la primera temporada y aquella primera historia que le contaba Dev Patel, el CEO multimillonario de una app de citas, a la periodista Catherine Keener, aquel arranque de la serie fue esencial para que yo me enganchase a ver el resto de capítulos. Sin duda para mí, la historia más especial de todas, y no digo que el resto no lo fueran, pero los productores fueron listos y lanzaron una primera granada de amor en el primer instante en el que le di al play. La segunda temporada de Modern Love viene más marcada por la diversidad, salimos de la zona de confort políticamente correcta y de parejas románticas heterosexuales para hablar de historias actuales, de ahí el título de la serie, así que nos cuenta la historia de cómo se conocen dos jóvenes gays, Marquis Rodríguez y Zane Pais, y se describe su primera cita desde sus dos puntos de vista (casi como en The Affair); o la chica de secundaria que se siente atraída por una mujer y busca respuestas en un test de las redes sociales. Luego están algunos lugares más comunes, enamorarse de tu mejor amigo o los reencuentros con las parejas del pasado.

Destacaré los «caramelitos» de esta segunda temporada o mis capítulos favoritos: El que más me ha gustado es el de Jon Snow que conoce a la hermosa Lucy Boyton (la musa y modelo de Sing Street, 2016) en un tren, un trasunto casi paródico del Antes del amanecer de Richard Linklater, en el que los protagonistas prometen encontrarse en el mismo tren dos semanas después sin darse los números de teléfono, pero claro, nadie esperaba que en medio de ese romance tuviéramos una pandemia mundial y nos confinasen a todos, incluida Irlanda entera. Todo esto hace que se genere una trama un tanto tragicómica. Ambos están estupendos y casi es una película en sí misma. ¿Nos gustaría volver a ver a Kit Harington en otra comedia romántica ácida? La respuesta es sí, sí y sí. No os defraudará este episodio.

Mi número dos sería para el capítulo encabezado por Anna Paquin y Garrett Hedlund (al que ya vimos en Tron Legacy), están soberbios los dos, ambos se encuentran en la consulta de su terapeuta, ella es ama de casa y él un ex marine retirado con secuelas psicológicas que se dan cuenta de que sus cónyuges han tenido una aventura entre ellos. Me parece la historia más potente. Es cierto que empatizarás más con aquello que más te llegue, pero también es verdad que hay historias tan humanamente reales, que terminan disparándote de lleno en el corazón de tus emociones. Ea, ya me he puesto cursi otra vez. Aquí el marine te llevará por sus neuras y te recordará a ratos a aquella peli de Michael Keaton, Birdman, donde se mezcla lo real con la fantasía.

Y resaltar por último la historia de la chica nocturna. Gbenga Akinnagbe (El escuadrón del diablo) conoce a Zoë Chao (Love Life), ella tiene un trastorno en la fase de su sueño que la hace pasar toda la noche despierta. Su vida es como un continuo Jet Lag. Así, ambos amantes se encuentran en ese momento en el que se junta la noche con el día y viceversa, como en Lady Halcón, si el trasnocha más de lo normal o ella permanece despierta durante el día, surgen los problemas. ¿Resolverán ese conflicto por el bien de su amor? Para ello tendrás que ponerte este próximo viernes 13 de agosto la segunda temporada de Modern Love.

Calidad no le falta a esta nueva entrega, aunque haya otros capítulos que me hayan dejado un poco frío como el de Minnie Driver que siente un vínculo especial con su coche porque le une con su amor de hace 30 años y no se quiere deshacer de él. Creo que hay un amplio abanico para todos los gustos y si no, ojalá que vengan más entregas inspiradas en aquellos cuentos románticos publicados en el New York Times, al fin y al cabo, como cantaban nuestros queridos Beatles, todo lo que necesitamos es amor.