Aunque el pasado 2 de julio culminaba la fusión de las plataformas digitales con la integración de Vía Digital en Sogecable, la sociedad propietaria de la marca, DTS Distribuidora de Televisión Digital, sigue existiendo y funcionando. La nueva plataforma única se ha bautizado bajo la marca Digital+ que cuenta con dos sociedades: Canal Satélite Digital y Vía Digital.
El pasado 23 de marzo, DTS Distribuidora de Televisión Digital anunciaba una reducción de capital de 932,4 millones de euros mediante la amortización de 53,5 millones de acciones. El motivo de esa reducción de capital es restablecer el equilibrio entre capital y patrimonio social disminuido por consecuencia de pérdidas. Según explica la propia sociedad, ahora integrada en Sogecable, con esta operación el capital social queda fijado en 346,1 millones de euros.
Esta medida, exigida por la ley de Sociedades Anónimas, no afecta en modo alguno a Sogecable, que ya recogió en las cuentas que aprobó en la junta general de accionistas del pasado 16 de marzo los resultados de Vía Digital.
El montante de la reducción de capital por pérdidas da idea de la situación en la que se encontraba Vía Digital antes de acometer la fusión. Unos meses antes de su integración en Sogecable, en marzo, DTS Distribuidora de Televisión Digital acometió una ampliación de capital de 1.052 millones de euros a la que, lógicamente, sólo acudió Telefónica. Con esa ampliación y con la compra obligada de unos paquetes de acciones a algunos socios, la operadora de telecomunicaciones se hizo casi con la totalidad del capital de Vía Digital antes de acometer la fusión de las plataformas.
Ese elevado porcentaje de propiedad de Vía Digital le acabó dando a Telefónica el 22,8% de la nueva Sogecable cuando se acometió la integración.