El Santander Central Hispano (SCH), Endesa y Unión Fenosa cerraban ayer el acuerdo con Telecom Italia para adquirir su 27% en el grupo de telecomunicaciones Auna, que agrupa Retevisión, Amena, Eresmás y Auna Cable. El reparto, sin embargo, no será proporcional a las participaciones de cada uno de ellos en el hólding. Será el SCH quien adquiera la mayor parte.
El grupo transalpino, por su parte, obtendrá por la venta de su participación en Auna alrededor de 2.000 millones de euros (332.800 millones de pesetas), que, euro arriba, euro abajo, equivale a lo que Telecom ha invertido en el proyecto español.
La operación no puede calificarse de ventajosa para el grupo que preside Marco Tronchetti, pero lo que manda hoy en telecomunicaciones es la máxima de reducir deuda. Telecom Italia, inmersa en su plan de reestructuración desde que pasó a ser controlada en julio por Pirelli y Benetton, anunciaba en septiembre su intención de vender participaciones en otras compañías por valor de 5.000 millones de euros, para reducir su deuda de 24.500 millones de euros.
La operación deja la valoración de Auna en 1,2 billones de pesetas, en torno a la tercera parte del valor que se dio al grupo cuando, en el primer trimestre del presente año, su otro gran accionista, Endesa, hizo pública su intención de vender su 28% si alguien pagaba el billón de pesetas que pedía. Ahora Endesa en lugar de vender, compra; Fenosa, asfixiada por la deuda, también compra; y SCH, que fue un obstáculo para la firma del crédito sindicado que necesitaba Auna, compra más que nadie. Entre medias el Gobierno español, que se enfrenta a la presidencia de la UE en el primer semestre de 2002, tiene que salvar la cara a una teórica liberalización de las telecomunicaciones.
Si el presidente del SCH, Emilio Botín, sigue manteniendo su estrategia en telecomunicaciones -comprar para obtener mucho más de lo que pagó- aquí falta un comprador, o quizás sólo su nombre. En marzo del presente año SCH contaba con un 1,1% de Auna y desde ayer puede decir que controla el grupo. En los últimos meses Botín ha ido aflorando el 5,5% en Auna cedido a ING, el 3,4% que guardaban para el socio financiero Endesa, Fenosa y Telecom Italia y ha colocado a Joan David Grimá en el consejo de Auna, algunos dicen que para «dirigir el cotarro».
