Sogecable y Vía Digital, que quieren fusionar sus deficitarias plataformas de televisión digital, están renegociando los detalles financieros del proyecto, después de que varios bancos de inversión mostraran su escepticismo sobre la viabilidad del proyecto.
«Los equipos de ambas empresas han vuelto a sentarse en la mesa para revisar algunos puntos, entre los que destacan los elevados compromisos financieros que aportaría Vía Digital a la nueva empresa», dijo una fuente cercana a las conversaciones a Reuters.
Encima de la mesa está la abultada deuda de Vía Digital, la plataforma controlada por Telefónica, que acumula unas pérdidas superiores a los 2.000 millones de euros desde su lanzamiento. En el proyecto de fusión, Telefónica se ha comprometido a asumir una deuda cercana a los 500 millones de euros de Vía Digital para que la nueva empresa no nazca con un endeudamiento superior a los 1.000 millones de euros. «Esto no será suficiente, Telefónica debería asumir unos 700 millones de euros de la deuda de Vía Digital para que se alcance este objetivo», dijo otra fuente que participa en las conversaciones.
Merrill Lynch estima la deuda acumulada de Vía Digital en 525 millones de euros, aunque, según otras fuentes, los compromisos totales de esta plataforma ya rondan los 1.000 millones de euros. A esta deuda, se sumarán los compromisos de Sogecable con los estudios de Hollywood y 200 millones de euros de Audiovisual Sport, la empresa compartida de Sogecable y Vía Digital, que ostenta los derechos de fútbol en España. Merrill Lynch estima que en 2004, la plataforma que nacería de la fusión de Sogecable con Vía Digital, tendría una deuda de 1.700 millones de euros.
«El punto clave es cómo financiará Sogecable estos compromisos. No creemos que los bancos asuman este riesgo sin garantías, por lo cual se requerirá o un aval de los socios de referencia o una ampliación de capital», dijo el «broker» en un informe fechado el pasado viernes.
Pero los problemas de la nueva Sogecable no se agotan en el tema de la deuda. La compañía está sondeando también la posibilidad de aliviar las condiciones impuestas por el Gobierno a la operación. Entre los temas que más reticencia han provocado es la regulación de precios anunciada por el Ejecutivo, que prohibirá a Sogecable a elevar precios en 2003 y subir sus tarifas menos del dos por ciento durante los tres años siguientes.
Otro tema espinoso es la integración de la tecnología. Sogecable transmite su oferta vía el satélite paneuropeo Astra, mientras Vía Digital ha optado por el satélite español Hispasat. «Ajustar las antenas a Hispasat costará 90 euros por abonado» advirtió una de las fuentes. Canal Satélite Digital, la plataforma de Sogecable, cuenta con 1,25 millones de clientes, mientras Vía Digital tiene unos 800.000 abonados.
Por otra parte, fuentes cercanas a las negociaciones reconocieron que la costosa campaña de publicidad lanzada por Vía Digital para aumentar su número de clientes en la recta final de la fusión ha causado cierto malestar en Sogecable. «Se ha enfriado el asunto de la fusión», dijo una de las fuentes aunque agregó que Telefónica, ansiosa de poner fin a su costosa incursión en la televisión digital, podría verse obligada a aceptar unas condiciones más duras en la fusión.
De todas formas, ninguna de las fuentes espera una toma de decisión inmediata. «Tenemos plazo hasta el 29 de enero y será más bien en torno a esta fecha que anunciaremos nuestra decisión», dijo la otra fuente. Las dos compañías querían inicialmente anunciar antes de Navidad si aceptarían o no las condiciones impuestas por el Gobierno y presentar ante el Servicio de Defensa de la Competencia un plan detallado de actuaciones.