Retecal, el operador de telecomunicaciones por cable de Castilla y León, no pasa por un buen momento. Hace ocho días se cerró, sin éxito, una ampliación de capital por 30 millones de euros que se había puesto en marcha para hacer frente al plan de expansión de la compañía. La causa: las disensiones entre los principales socios (Caja España, Hidroeléctrica del Cantábrico y grupo Begar). Ahora, se ha planteado una nueva ampliación.
La ampliación de capital fallida de Retecal por un importe de 30 millones de euros fue aprobada por el Consejo de Administración en julio y ratificada en agosto por la Junta General de Accionistas, ante la delicada salud financiera de la compañía. Pero grupo Begar (que lleva la gestión del operador de telecomunicaciones por cable) renunció a acudir a la misma, aduciendo falta de liquidez. A última hora, también se retiraron Caja España e Hidroeléctrica del Cantábrico, en medio de intensos rumores sobre diferencias entre los tres socios por el control de la gestión de la compañía.
Tras la fracasada operación, el Consejo de Administración de Retecal ha decidido plantear una nueva ampliación de capital en la que participarían todos los socios y que se cerrará a principios de 2003. Ahora falta por ver si Caja España e Hidrocantábrico supeditan su participación a que haya cambios en el equipo gestor de la compañía, que encabezan José Luis Ulibarri como presidente y Miguel López Coronado como director general. Durante la fallida ampliación de capital, tanto la entidad financiera como la eléctrica abogaron por ello.

