Con sus actuales inquilinos exhibiendo el cartel de se vende a todo el que pasa por la puerta, al grupo Auna cada vez le corre más prisa hacer los deberes, y entre ellos está deshacerse de su participación en Hispasat, la sociedad española de satélites cuyo consejo de administración se reúne hoy y en cuyo capital Auna controla el 17,64%. Y las noticias parece que no son malas, porque la due diligence acaba de finalizar, lo que reactiva el proceso, y porque a los candidatos que han ido apareciendo a lo largo de los meses se les ha sumado, según ha podido saber LA GACETA, uno nuevo que cumple con la españolidad que pide el Gobierno: el grupo audiovisual Mediapro
Y ya que Auna vende, BBVA podría aprovechar para enajenar su 10,75% en el operador español de satélites. En el caso del banco, por ejemplo, consideran que es una inversión madura que no tienen por qué vender mañana pero que está abocada a salir de su cartera.
El Estado español, que controla, distribuido en diferentes sociedades, el 30,68% de Hispasat, se ha mostrado reacio a que la francesa Eutelsat, máximo accionista de la sociedad española de satélites con el 27,6%, ejerza su derecho de tanteo y acabe aprovechando la salida de socios privados españoles (que suman un total del 41,62% del capital) para hacerse con el control mayoritario de Hispasat. De momento, la firma gala ha confirmado por boca, nada menos que de su presidente, Giuliano Berretta, su interés en crecer en Hispasat.
Este riesgo que el Gobierno quiere evitar, le supuso a Telefónica desistir de su intención de vender el 13,23% que tiene en la sociedad de satélites no fuera a ser que el ejecutivo de Zapatero dejase de mirar al BBVA en su pretendido barrido de primeras figuras empresariales colocadas por el anterior equipo de gobierno, para fijarse en la presidencia de la teleco. Pero dicho riesgo se eliminaría tanto con Mediapro como con Abertis, la empresa catalana que explota la red de televisión de Retevisión, y quien también ha mostrado su interés por entrar en Hispasat.
El cuarto candidato interesado es el mayor operador de satélites del mundo, SES Global, propietario de Astra. Su presidente, Romain Bausch, ha confirmado públicamente que van a presentar una oferta para entrar en el capital de la sociedad.
Adiós al consejero
Al consejero delegado de Hispasat, Jacinto García Palacios, le vencía el mandato días después de la junta general de accionistas de la sociedad celebrada en junio del pasado ejercicio. Su posibilidad de renovación se vino abajo desde el momento en que el principal accionista, Eutelsat, decidió vetar la prórroga de García Palacios. Hoy su cese será llevado ante el consejo de administración. Su salida de la compañía puede significar el fin del puesto de consejero delegado y dejar como primera ejecutiva a la presidenta, Petra Mateos. Ella así lo quiere y además su defensa de un núcleo duro de accionistas español la convierte en baluarte de los intereses del Gobierno.
Esta semana ha concluido la due diligence de Hispasat que ha realizado PriceWaterhouse & Coopers, lo que acelerará el proceso de venta pos Auna y del BBVA.
Auna le pone fecha de caducidad a la operación
Las prisas de Auna por deshacerse de su participación en Hispasat vienen alentadas por una realidad: el valor que se pueda sacar a su 17,64% es muy probable que caduque una vez que hayan vendido la operadora de telecomunicaciones, porque el comprador de la teleco es difícil que admita que este activo sume al precio final. Si se hace caja antes, sí se mejora el valor de Auna. Y después, a sumar.
Los accionistas de Auna esperan lograr unas plusvalías por la venta del grupo superiores a los 3.000 millones, de las mayores que ha vivido el sector de las telecomunicaciones español exceptuando la venta de Airtel a Vodafone. Curiosamente, en aquella, en ésta y en los cerca de 4.000 millones de euros logrados con el Royal Bank of Scotland por el grupo Santander, existe un denominador común, el presidente del primer grupo financiero español: Emilio Botín, el rey de la compra-venta de participaciones.
El lunes acaba el plazo para presentar las ofertas no vinculantes a Merrill Lynch, que dirige el proceso de venta. A partir de ahí, los interesados tendrán acceso a más información antes de presentar sus propuestas definitivas.
KKR, con 12.500 millones calificados por el Santander como insuficientes; CVC y Apax, que ahora han dado entrada a la británica Cinven; Permira y Blackstone, que se han unido a Carlyle y Providence; y otros como Goldman Sachs Private Equity o BC Partners, apoyando a algún consorcio, se esperan en la puja.
Junto a ellos, la mexicana Telmex, propiedad del millonario Carlos Slim, la francesa Orange, la alemana T-Online o la norteamericana Liberty Media, también han mostrado interés.