Mariano Rajoy se reunió el miércoles con dirigentes de Telefónica y Sogecable.
El Gobierno que preside José María Aznar está dando los pasos oportunos para que la fusión de las dos plataformas televisivas (Vía Digital y Canal+) acabe siendo una realidad en breve plazo. Y a partir de ello, apoyar a los clubs de fútbol en la forma más oportuna para que el nuevo contrato televisivo, que debe regir a partir de 2003, se sustancie. En tal sentido, el miércoles noche se produjo una cena a la que asistió el vicepresidente primero y portavoz del Gobierno, Mariano Rajoy, representantes de Admira (empresa perteneciente a Telefónica) y de Sogecable. Ambas participan de forma mayoritaria en el capital de Audiovisual Sport, propietaria actual de los derechos televisivos del fútbol.
La premisa que expone el Gobierno es que los clubs de fútbol deben ajustarse a un plan económico que mitigue, de una vez por todas, los números rojos que en la actualidad castigan prácticamente los balances de todos ellos. Y eso pasa por ponerse al día con los pagos que tienen pendientes con Hacienda, equilibrar sus cuentas de resultados y tratar de poner en práctica el compromiso de una limitación salarial, sobre todo por lo que respecta a los fabulosos contratos que ahora están pagando a los jugadores. En tal sentido, el Gobierno parece estar receptivo a articular fórmulas para el pago de las deudas pendientes. Y, por lo que respecta al nuevo contrato televisivo, si así se le requiere, mediar en el tema con los operadores interesados.
De la citada reunión, por lo que pudo saber Mundo Deportivo, quedó claro que los clubs deberían buscar una figura representativa que se convirtiera en el interlocutor único y consensuado por las partes para abordar el nuevo contrato televisivo. Hoy por hoy, el asunto del nuevo contrato, por decisión expresa de los clubs, lo gestiona la Liga de Fútbol Profesional a través de su presidente, Pedro Tomás, no presente en dicha reunión. Se manejan distintas fórmulas para vender el fútbol por televisión en el nuevo contrato. Lo que sí tienen muy claro los clubs es que desean obtener más de los 38.000 millones de pesetas por temporada que perciben con el actual.