Algunos de los grandes accionistas de la operadora perciben mayor interés por formular una oferta vinculante en el grupo de capital riesgo
El proceso de cierre de la venta del holding de telecomunicaciones Auna -formado por Auna TLC, que presta servicios fijos y Amena, la operadora de móviles- entra en su recta final. El próximo lunes 11 de julio finaliza el plazo para presentar ofertas vinculantes por el grupo, que preside Luis Alberto Salazar Simpson, según el proceso que ha diseñado el banco de negocio Merrill Lynch.
En la puja figuran el grupo KKR, que ha formulado su interés por comprar todo el grupo de una vez, y un grupo de empresas de capital riesgo aliadas con accionistas de Ono, que pretenden comprar por un lado el negocio de fijo y por otro, la filial Amena.
Más claridad en KKR
Y, en este proceso, el grupo que parece haber puesto más interés es KKR, al menos según lo perciben algunos de los principales accionistas del grupo, controlado en un 83% por Endesa, Banco Santander y Fenosa, que consideran su oferta «más madura».
Según estas fuentes, KKR ha finalizado prácticamente el proceso de data room, es decir el acceso a los datos confidenciales del grupo y todo parece indicar que no ha encontrado ningún aspecto especialmente preocupante o del que necesitase aclaraciones o garantías adicionales. Por eso, estos accionistas consideran que KKR tiene más posibilidades de acabar formulando una oferta vinculante cuyo precio defintivo se acerque al precio inicial -no vinculante-, establecido en unos 12.500 millones por todo el grupo.
El otro contendiente en liza es el formado por dos empresas de capital riesgo, Providence y Carlyle, que se asociaron a casi todos los accionistas de Ono para formular una oferta por el cable y el negocio fijo de Auna. Tras la oferta de KKR por la totalidad, los dos grupos completaron la oferta con otra sobre Amena. A esta segunda oferta no acudieron los socios de Ono, pero se vio reforzada con dos grupos de capital riesgo: Blackstone y Permira. Esta oferta, según las mismas fuentes, podría encontar dificultades para poner de acuerdo en una valoración a todos los miembros del consorcio.