Lagardere confirmó ayer que ha decidido no entrar en el nuevo grupo Canal+, cuya reorganización lleva a cabo Vivendi Universal, ni tampoco en la cadena francesa de pago del mismo nombre. En cambio presentará una oferta de compra por la parte francesa de VUP. «Hemos mirado» el asunto y «no hemos cambiado de opinión. Decidimos antes del verano» no entrar en Canal+, dijo Arnaud Lagardere, co presidente del grupo.
Preguntado en rueda de prensa por el futuro de las participaciones minoritarias de Lagardere en la plataforma de televisión por satélite CanalSatellite y el editor de cadenas temáticas MultiThématiques, señaló que no hay ninguna razón para ponerlas en el nuevo Grupo Canal+, que está en vías de constitución. Lagardere tiene el 34 y el 27,4 por ciento, respectivamente, de CanalSatellite y de MultiThématiques. En cambio, Lagardere presentará una oferta por los activos franceses de VUP, filial de edición de Vivendi Universal.
Tres consorcios financieros se han interesado por hacerse con Vivendi Universal Publishing (VUP), que además de controlar la mitad del mercado editorial francés, con nombres tan conocidos como Larousse, Robert o Laffont y Plon, tiene el estadounidense Houghton Mifflin y juegos electrónicos. Si Lagardere, cuyos negocios incluyen Hachette Livre, se hiciera con el polo francés de VUP, controlaría dos tercios del mercado editorial francés.
«Depositaremos una oferta a Vivendi para la compra del perímetro francés de VUP», dijo Lagardere, quien precisó que la vocación del grupo es conservar esos activos a largo plazo y no realizar «una jugada financiera». Así espera obtener una «control total» de estas actividades. «La cultura francesa merece un interés y que se la proteja en el futuro, y ese es nuestro propósito», sentenció Lagardere. La entrada de Lagardere en Vivendi Universal satisface al Gobierno francés, que se había mostrado preocupado por la venta de parte del «patrimonio nacional» a fondos de inversión extranjeros.
Presentación de resultados
Lagardère alcanzó un beneficio neto de 104,2 millones de euros en el primer semestre del ejercicio, lo que significa un descenso del 74,2 por ciento si se compara con el mismo período del año anterior, informó ayer la empresa. Si se excluye la contribución del consorcio aeronáutico EADS, el resultado neto se incrementó un 21,7 por ciento, hasta 96,9 millones de euros. La contribución de EADS se redujo un 97,7 por ciento y bajó hasta los 7,3 millones de euros.
El volumen de negocio de la compañía gala se elevó a 6.475 millones de euros, un 3,1 por ciento más, mientras que el resultado de explotación se incrementó un 6 por ciento y alcanzó los 208 millones de euros. La división Lagardère Media generó un resultado de explotación de 208,3 millones de euros, un 6 por ciento más. Las mejoras más importantes en este segmento se dieron en Lagardère Distribution (3,5 por ciento) y Hachette Livre (11,7 por ciento), mientras que Hachette Filipacchi Media redujo un 3,8 por ciento su resultado operativo.
La aportación de EADS al resultado de explotación de Lagardère ascendió a 50 millones de euros, lo que supone un 72 por ciento más que en el primer semestre de 2001. El grupo aeronáutico se consolida al 15,10 por ciento en las cuentas de la compañía francesa. Por su parte, la división de automóviles registró un beneficio de explotación de 27 millones de euros, lo que supone un descenso del 28,9 por ciento respecto al año anterior, debido a la reducción de la actividad comercial en el segmento de espacio.