La Comisión Europea prolongará hasta el 19 de agosto el plazo para decidir si reenvía a España el proyecto de fusión digital firmado en mayo por el Grupo Prisa y Telefónica. El Gobierno trabaja ahora en la petición de la devolución del expediente, un trámite que deberá resolver antes del día 26.
El comisario europeo de la Competencia, Mario Monti, ha trasladado al Gobierno español la notificación oficial de la concentración empresarial entre Canal Satélite Digital y Vía Digital. La notificación, con fecha 5 de julio, ha puesto en marcha el contador de la carrera de obstáculos que ha de superar la denominada fusión digital para hacer realidad el proyecto firmado por Prisa y Telefónica el pasado mes de mayo.
A partir de la notificación, el Servicio de Defensa de la Competencia del Ministerio de Economía tiene tres semanas para solicitar oficialmente el reenvío a España del proceso que ahora tiene bajo su control la Comisión Europea. El departamento que dirige Luis de Guindos ha anunciado su intención de solicitar dicha devolución, siguiendo el anuncio realizado en su día por el propio vicepresidente económico, Rodrigo Rato.
Paradójicamente, el hecho de que España solicite el expediente a Bruselas supondrá una ampliación del calendario de trabajo. En principio, la Comisión Europea dispone de cuatro semanas para resolver el acuerdo de fusión o, en caso contrario, emprender un procedimiento de investigación en defensa de la competencia. Dicho plazo inicial vence el 5 de agosto, pero si España, como es seguro, solicita el reenvío de la fusión, la Comisión Europea podrá extender las deliberaciones dos semanas más, hasta el 19 de agosto. Ésta es la fecha mágica y límite a partir de la cual se conocerá si el expediente queda supeditado a la voluntad ejecutiva del comisario Monti o es trasladado a la jurisdicción española. En uno y otro supuesto lo que sí parece claro es que el expediente dará lugar a un proceso de investigación adicional que se prolongará otros cuatro meses, hasta finales de año.
Los promotores del proyecto son conscientes de que el «trasiego» que está sufriendo el expediente implicará condicionantes a la fusión, que, en su caso, podrían suponer la retirada del proyecto.
Prisa ya ha expuesto en repetidas ocasiones que el acuerdo no seguirá adelante si las restricciones lo hacen inviable. En tal caso, Telefónica también ha alertado de que el fracaso de la fusión puede traducirse en la inviabilidad de su plataforma digital.