La noticia de que la deficitaria plataforma de televisión de pago Quiero TV estaría a punto de cerrarse podría ser el catalizador para el previsto proceso de consolidación en este sector, en el que compiten tres plataformas sin que hasta la fecha ninguna haya alcanzado el umbral de la rentabilidad.
«El mercado español es relativamente maduro, ya que sólo una parte reducida de los 12 millones de hogares está dispuesta a pagar por una oferta que no se diferencia mucho de la televisión en abierta», dijo un experto del sector. «En España, no hay sitio para tres plataformas», añadió.Según algunas fuentes, Quiero TV, la más pequeña de las tres plataformas, quiere devolver la próxima semana su licencia tras incurrir en fuertes pérdidas desde su lanzamiento en 1999 y tras no dar resultado los esfuerzos de su principal accionista, el holding de telecomunicaciones Auna, de vender su participación del 49 por ciento en la plataforma.
Quiero TV cuenta en la actualidad con algo más de 200.000 abonados. El año pasado, sus pérdidas se elevaron a 140 millones de euros frente a un saldo negativo de unos 90 millones en 2000. «En este momento se inicia el proceso de consolidación en la TV digital en España, en el que sólo puede quedar un operador», dijo el broker Ibersecurities Activobank en una nota remitida hoy a sus clientes.
Según Ibersecurities, Sogecable con su plataforma Canal Satélite Digital sería la compañía más beneficiada del cierre del pequeño competidor al poder captar parte de la clientela de Quiero TV. Canal Satélite Digital, con 1,2 millones de clientes, es el número uno en España. La plataforma digital empezó a emitir en 1997. El año pasado, sus pérdidas, según la auditoria depositada en la CNMV, subieron a 26,7 millones de euros desde 15,4 millones de euros en 2000. Más quebraderos de cabeza provocan los elevados compromisos de pago que tiene contratada la matriz Sogecable con los clubes y federaciones de fútbol y los estudios de Hollywood y que suman 1.782 millones de euros durante los próximos cinco años.
No obstante, la situación financiera de Canal Satélite Digital sigue siendo más sólida que la de su principal competidor Vía Digital. Esta última, controlada por Telefónica, cuenta con cerca de 800.000 abonados. En 2001, sus pérdidas, tras ajustes fiscales y las plusvalías derivadas de la venta de activos, sumaron casi 350 millones de euros. «De hecho, sin los créditos fiscales y la venta de activos, las pérdidas hubieran rondado casi 500 millones de euros», dijo una fuente del sector. Esta salida de fondos es dolorosa incluso para un grupo del tamaño de Telefónica, inmerso en un proceso de recortar gastos para hacer frente a la crisis global del sector de las telecomunicaciones.
De hecho, tanto Telefónica como Sogecable dijeron en el pasado que veían razonable una fusión de sus dos plataformas, pero todas las negociaciones al respecto fracasaron estrepitosamente. «La relación de fuerzas entre las dos plataformas es muy distinta y es difícil predecir cuándo se alcance un acuerdo», dijo un experto. No obstante, añadió que el nivel de pérdidas aconsejaría a Telefónica a tomar pronto medidas en este asunto.