Miembros del Gobierno y del sector audiovisual coinciden en señalar que la TV pública debe convertirse en el motor impulsor de la Televisión Digital Terrestre (TDT), de lo contrario España corre el riesgo de quedarse a la zaga en torno al apagón analógico.
De no desarrollarse una adecuada legislación, una implementación técnica eficiente y una campaña informativa destinada al usuario, nuestro país podría rezagarse para siempre en torno al apagón analógico, según expresaron varios miembros involucrados en la TDT, en el marco de la conferencia TDT 2004, organizada por el Institute for International Research y celebrada ayer en Madrid.
En este sentido, Javier Sánchez, responsable de Electrónica y Medio Ambiente de la AETIC, señaló en el transcurso de su intervención que «si no desarrollamos una TDT de manera adecuada, existe el peligro de la continuidad de esa actividad».
Asimismo, Sánchez añadió que el Gobierno debe ofrecer los elementos necesarios para que España deje de estar en la cola de Europa al respecto, pese a que en un momento fue de los países pioneros.
Además Sánchez abogó por una campaña informativa sobre la TDT dirigida al consumidor y dijo que Televisión Española debería de «tomar el papel de locomotora», al tiempo que hizo referencia al papel asumido por la BBC en el Reino Unido.
Preocupación
Por su parte, Jesús Casado, representante de Philips Ibérica, criticó el hecho de que desde que se lanzó el plan de la TDT hubiesen pasado cinco ministros en el sector, y acusó al gobierno del PP de «no cumplir con su compromiso de la ley que puso en marcha».
Casado dijo que «la industria está seriamente preocupada por el papel gubernamental al respecto (de la TDT)», aunque reconoció que el nuevo gobierno parece dar visos de cambio.
Por su parte, el subdirector general de medios audiovisuales de la Generalitat de Cataluña, Santiago Ramentol, expresó que «la CCRTV ha servido de motor impulsor de la TDT en Cataluña, algo que no ha hecho TVE».
Ramentol destacó el papel de Cataluña en el impulso de este tipo de televisión, al tiempo que expresó la necesidad de una «implementación de una campaña para acompañar la transición analógica a digital».
Ramentol hizo especial énfasis en el hecho de que ese cambio debe estar también acompañado de una transición de contenidos, a favor de la democracia y en contra de la televisión basura de las compañías privadas.
Papel del gobierno
Por su parte, Bernardo Lorenzo, director general de telecomunicaciones y tecnologías de la información del Ministerio de industria, turismo y comercio, dijo que «la TDT es un elemento fundamental de las telecomunicaciones, imprescindible para la convergencia de medios».
Tras enumerar las ventajas de la TDT, entre las que destacó el menor consumo de frecuencia, la mayor potencia, la eficacia de espectro y las oportunidades nuevas para la industria y los consumidores, Lorenzo dijo que el gobierno actual trabaja en el impulso de la TDT y destacó que «las televisiones públicas y nacionales y en la medida de lo posible la locales tienen que jugar un papel fundamental en el proceso de la implantación de la TDT».
No obstante, en lo que respecta a las previsiones más optimistas para el apagón analógico, estimadas para el 2006, Lorenzo dijo que el gobierno deseaba ser realista y consideró que éste no llegará sino hasta el 2008 en su primera fase.
La TDT, muerta en España
Por su parte, Eduardo Sánchez, Director General de VEO TV, criticó el poco apoyo recibido hasta ahora, al ser una de las dos operadoras de TDT en España, y dijo que en tres años de licencia de VEO TV, la compañía no ha percibido aún ningún ingreso publicitario.
Sánchez dio a entender que el apagón analógico vendrá cuando la TDT se negocie y encontró lógico que Telecinco y Antena 3 no apoyen este tipo de tecnología dado que ésta reduciría su mercado.
«No hay modelo de negocio en la TDT», dijo. Para dar un ejemplo de ello, puso como ejemplo la paradoja de que el gobierno hubiese concedido hace muy poco dos licencias más para el sistema analógico y calificó ese hecho como absurdo. «Todo ello hace suponer», dijo, que «la TDT esté muerta en España».
