La tecnología digital que deberán utilizar obligatoriamente todas las emisoras de radio y televisión antes del 1 de enero de 2012 ha llevado el desasosiego a las cadenas más pequeñas. El coste financiero de este sistema les supondrá un esfuerzo económico que difícilmente podrá ser asumido por todas ellas. Este problema -la falta de recursos monetarios para adaptarse a la futura ley- se deja sentir especialmente en las televisiones locales, que viven ya el presente bajo una doble amenaza: la tecnología digital que deberán utilizar obligatoriamente antes de aquella fecha y la falta de garantías legales en que está sumido el mundo audiovisual en Cataluña.
En el caso de las empresas más modestas, el coste financiero del sistema digital les supone un esfuerzo económico que difícilmente podrá ser asumido por todas ellas. Este problema -la falta de recursos financieros para adaptarse a la ley en el 2012- se deja sentir especialmente en las televisiones locales, que ya ahora ven con preocupación cómo financiar la tecnología digital y cómo liberarse del caos legal y administrativo reinante en Cataluña.
Así quedó recogido en la mesa redonda celebrada ayer por la tarde en el Centre de Cultura Contemporània de Barcelona, dentro del seminario «Ràdio i televisió de proximitat devant el repte digital», en la que participaron Josep Maria Martí, director de Ser Catalunya; Rafael Nadal, director general de Antena Local; Joan Tapia, director general de BTV, y Jordi Molet, director de «El 9 Nou», y que moderó Miquel Bonastre, director de la Xarxa de Televisions Locals. El seminario corrió a cargo del Consorci Universitari Internacional Menéndez Pelayo de Barcelona-Centre Ernest Lluch.
Si lo que hoy impera en Cataluña -puede afirmarse a modo de resumen- es la ley de la selva en el mundo de la radio y las televisiones locales, ¿cómo no desconfiar de lo que se avecina? Partiendo de esa coincidencia, cada ponente expuso sus dudas, desde la necesidad de llevar a cabo una prueba piloto antes de la implantación generalizada de la tecnología digital (Martí) hasta resolver el caos administrativo en el que está sumida la Generalitat (Nadal), pasando por la regularización definitiva de las teles locales (Tapia y Molet). Esta situación, aceptaron todos, no es, ni de lejos, tan grave para las grandes empresas televisivas cuyas fórmulas de financiación son mayores y más numerosas.
Como hombre de radio, al director de Ser Catalunya le preocupaba, entre otros aspectos amenazantes, el bajísimo índice de audiencia que registra la radio digital en España y la nefasta experiencia inglesa, donde este tipo de tecnología no resulta rentable. El pesimismo de Nadal le llevó a plantear si las televisiones locales catalanas llegarían, no ya al 2012, sino a la próxima Navidad, mientras que Tapia, que acusó a la Generalitat de haber dado un trato de favor a algunas empresas, pidió que se eliminara la precariedad que caracteriza a la televisión local.