El informe de la Comisión del Mercado de Telecomunicaciones (CMT) sobre la fusión entre Vía Digital (del grupo Telefónica) y Canal Satélite Digital (de Sogecable) ha sido el aperitivo de la fuerte polémica que va a rodear la operación durante el próximo otoño.
El Servicio de Defensa de la Competencia (dependiente del Ministerio de Economía) y el Tribunal de la Competencia tendrán que pronunciarse y elevar al Gobierno una propuesta sobre si la fusión debe llevarse a cabo. La fecha límite para que el Consejo de Ministros emita su resolución es el 16 de diciembre.
El informe de la CMT (publicado la semana pasada) servirá de apoyo a los organismos antimonopolio. El documento advierte que el nuevo grupo resultante de la alianza tendrá una fuerte posición de dominio en ocho mercados. Pero también reconoce que la viabilidad económica del sector puede depender de la fusión.
Competencia o beneficios
¿Qué criterio pesará más en el Gobierno? ¿La necesidad de asegurar la competencia en el negocio de la televisión digital o la de evitar la ruina de las dos empresas?
En anteriores operaciones de concentración, como la fusión de las eléctricas Endesa e Iberdrola, primó el criterio de defensa del consumidor mediante el bloqueo a la creación de cuasi-monopolios. Pero Josep Piqué, ministro de Ciencia y Tecnología, cree que la situación económica de las empresas digitales se debe tener en cuenta.
Al final, es probable que el Gobierno intente alcanzar un equilibrio, mediante la imposición de condiciones que reduzcan las cuotas de mercado del nuevo grupo, pero que permitan su supervivencia.
Piqué, que llegó al Ministerio de Ciencia y Tecnología antes de verano, no se conforma con analizar la fusión digital. El anterior responsable de las carteras de Industria y Asuntos Exteriores pretende remodelar en pocos meses el funcionamiento del mercado de las telecomunicaciones.