Tras el reciente anuncio de no seguir adelante con la fusión, las TV de pago italianas Tele+ y Stream, han decidido acabar con las tarjetas pirata con una nueva «smart card» con algoritmos mucho más complejos, que comienzan a funcionar desde hoy. «Es una operación decisiva con el fin de tutelar a los abonados», ha declarado Olivier Gerolami, administrador delegado de Tele+, que añadió que «se trata de un salto tecnológico que nos consentirá recuperar una fuerte ventaja con respecto a los piratas».
Los «hackers» empezaron a hacer copias a bajo precio en 2001 (50 euros frente a los 1.000 que cuesta el paquete anual de Tele+) y se calcula que ya circulan más de dos millones de estas tarjetas, un número que compite peligrosamente con los abonados de Tele+ (1.500.000) y Stream (800.000).
Tele+ sabe que los hackers ya se han puesto en marcha, sin embargo, según Emanuele Tonini, director de Operaciones de la cadena «creemos que emplearán mucho tiempo antes de violar las nuevas cartas, aunque en cualquier caso, estamos dispuestos a cambiarlas otra vez». Tras un periodo de quince o veinte días, los programas sólo podrán ser visionados por los abonados.