El operador de cable Ono registró en el primer trimestre unas pérdidas netas de 10,7 millones de euros. Este resultado no es comparable con el obtenido en el mismo periodo del año pasado ya que en ese ejercicio la compañía obtuvo unos extraordinarios positivos de 313 millones por recompra de bonos que generaron un beneficio neto de 171 millones en marzo de 2003.
En las cifras que dio a conocer ayer la compañía que preside Eugenio Galdón se excluye todavía la aportación de Retecal, el operador de cable de Castilla y León, que fue adquirido a principios de año. Ono contaba a 31 de marzo con 604.000 clientes residenciales que se elevan hasta los 700.000 si se les suman los de Retecal. El número de clientes empresariales es de 14.087 según informó la compañía.
Por servicio, el número de clientes de telefonía y televisión creció en torno al 18% cada uno, pero especialmente destacado es el aumento de los clientes de banda ancha que llega al 49%. El ingreso medio mensual por cliente residencial es de 54 euros, un 8,4% más que en marzo de 2003. El número de hogares pasados es ya de 2,05 millones.
Los ingresos en el primer trimestre fueron de 104,9 millones, un 31,9% más que en el mismo periodo del año anterior que fueron de 79,5 millones, empujados por el aumento del número de clientes. Ello, junto con el control de costes que disminuyeron un 4,7% hasta los 40,4 millones, ha permitido elevar el resultado bruto de explotación (ebitda) hasta los 37,7 millones de euros, un 124% más que en el mismo periodo del ejercicio precedente. Si se anualiza esa cantidad se alcanzaría a finales de año los 150 millones.
El consejero delegado, Richar Alden, señaló que gracias a esos resultados se ha podido completar el primer paso del proyecto de refinanciación de deuda. Recientemente han recomprado 300 millones de bonos de alto rendimiento y la compañía va a capitalizar un préstamo de sus accionistas de 100 millones. A juicio de Alden todo ello nos sitúa en una buena posición para una potencial salida a bolsa en 2005.