Su director ha sido destituido después de que el Consejo Audiovisual frenase la cesión de los derechos televisivos de la Liga gala a la cadena.
Canal Plus Francia no acaba de levantar cabeza inmersa en la tensión de un futuro plan de reducción de plantilla, aturdida todavía por la decisión el Consejo Superior de lo Audiovisual (CSA), que ha puesto a remojo su oferta por los derechos del fútbol televisado, e incapaz de frenar la pérdida constante de abonados. Jean René Fourtou, presidente de Vivendi, ha decidido destituir a su director, Xavier Couture, para invertir la tendencia, pero el futuro de la cadena se sigue viendo codificado.
Canal Plus se jugó su futuro apostando fuerte por los derechos del fútbol. Cuando en el resto de países europeos los contratos con las televisiones se negocian a la baja, la cadena codificada se sacó de la manga 480 millones de euros al año (un 37,5% más respecto a esta temporada) para quedarse con los partidos del campeonato francés. Una denuncia del segundo concurrente, TPS, ha paralizado la ya anunciada concesión de los derechos.
Este fracaso, unido a las filtraciones de los planes de recorte de plantilla que manejaba Canal Plus, empujó a Fourtou a tomar una decisión que todavía no se ha hecho oficial, pero que la semana pasada fue comunicada al interesado. Couture es un hombre de Jean Marie Messier, y semejante carga es demasiado pesada para salir indemne. Acabar con el legado de Messier es casi un leitmotiv para Fourtou, y Couture era una de las mayores brasas que quedaban encendidas.
Bertrand Méheut, director general de Canal Plus, es el sucesor designado por Fourtou. La prensa francesa se ha cebado con su pasado en la industria de los insecticidas, como director general de Aventis. Fourtou, en cambio, ha preferido, un gestor, antes que seguir por la senda del protagonismo de Couture, esposo de una presentadora «estrella» de la competencia. Vivendi tiene en mente colocar Canal Plus en bolsa lo más pronto posible, pero para ello debe someter a la cadena a una cura de adelgazamiento.
Canal Plus es un castillo de naipes asentado sobre los cimientos de diversos monopolios. El del cine se esfumó cuando Bruselas obligó a que la mitad de las películas de Universal se vendieran a la competencia para no lesionar la libre competencia. La gran beneficiada fue TPS, plataforma digital participada por la generalista TF1 y la cadena M6, y rival de Canal Satélite y Canal Plus. Muerto también el del fútbol, segundo pilar de la oferta de la cadena, el castillo de naipes se tambalea y algunos analistas avanzan que el cambio de dirigente es sólo un paso hacia la venta de Canal Plus.