La comisión ejecutiva de Auna centró la reunión celebrada el martes en estudiar la crítica situación de Quiero TV y tomó la decisión de darse el plazo de un mes, hasta el 15 de abril, para cerrar la venta de la plataforma de televisión o, en caso contrario, proceder a su liquidación.
Las pérdidas mensuales de Quiero, calculadas en más de 24 millones de euros, han convencido a los accionistas de la imposibilidad de mantener el proyecto. Ante esta situación y dada la negativa de los socios minoritarios a acudir a nuevas ampliaciones de capital, la fórmula propuesta como alternativa a Grimá ha sido la de reducir la programación que ofrece actualmente la cadena digital terrestre y limitarla de manera exclusiva a la emisión de la carta de ajuste.
La propuesta fue acogida por Grimá como una amenaza de cierre, a lo que el responsable industrial del SCH replicó con una posición de fuerza mayor recordando que la situación patrimonial de Quiero sólo permite instar a la quiebra de la compañía, que costaría unos 480 millones de euros. De hecho, Grimá ya ha puesto en marcha un plan de reestructuración de personal que se ha traducido en los últimos días en el despido de una veintena de empleados.
Toda esta crisis deja en tela de juicio el proceso de la denominada fusión digital, que supondría la integración de Vía Digital y Canal Satélite. El vértice donde confluyen ambas plataformas pertenecientes de manera respectiva a Telefónica y el Grupo Prisa, es Quiero, cadena que serviría de punta de lanza en el proceso de transición de la actual tecnología de TV analógica a la digital.
El objetivo sería concentrar en Quiero los contenidos más atractivos para el mercado, que ahora comercializan en abierta competencia las otras dos grandes competidoras a través del satélite. Las negociaciones que protagoniza el consejero delegado de Auna, Joan David Grimá, tienen como principales candidatos al fondo estadounidense Anschutz y a Vía Digital, plataforma controlada por Telefónica.
El fondo de inversión, cuya representante en España es Mónica Ridruejo, termina el 15 de abril el proceso de análisis y auditoría (due diligence). La opción de Anschutz está pendiente tanto del ajuste del precio como del encaje político de la operación. La iniciativa del fondo estadounidense se ha vinculado con el interés de Sogecable de convertirse en suministrador de contenidos de Quiero, en un acuerdo que podría hacerse extensivo a los contenidos audiovisuales de las operadoras de cable del grupo Auna.
Las negociaciones con Vía Digital han pasado por diversas etapas, habida cuenta de los cambios que se han producido en la dirección de Admira. Su nuevo presidente, Luis Abril, se encuentra en un proceso de adaptación del grupo de medios y, a pesar de las prisas por resolver el problema de Quiero, su prioridad es definir un modelo para su propia plataforma de televisión.
Por un lado, Telefónica parece dispuesta a dar el paso siempre y cuando la operación suponga la integración de las plataformas y el saneamiento de Vía Digital. Por otro, ante las dificultades para cuadrar este círculo, los responsables de Admira apelan a problemas regulatorios como obstáculo infranqueable para materializar la adquisición.
La traba legal reside en el hecho de que Telefónica controla Antena 3 y Sogecable hace lo propio en la cadena de pago Canal+. Ambos, además, poseen sendas concesiones para emitir TV digital a través de Vía Digital y Canal Satélite. La concentración derivada de la fusión digital supondría que la nueva entidad resultante tendría participaciones en al menos dos cadenas concesionarias de televisión. Si el comprador fuera Telefónica, la integración afectaría a Quiero y Antena 3; si fuera Prisa-Sogecable, los implicados serían Quiero y Canal+.
Precisamente para evitar esta problemática legal, Ciencia y Tecnología trabaja a marchas forzadas en un cambio normativo que permitiría a un mismo accionista participar en más de una sociedad concesionaria de TV. La cuestión consiste en saber si esa futura disposición entrará en vigor antes de que Quiero se aboque definitivamente a la quiebra.
