Hay ocasiones en las que, por casualidades del destino, algunas películas parecen estrenarse para generar debate en medio de un contexto real. Esto es precisamente lo que ocurre con «The Last Shift» en el año del Black Lives Matter y las elecciones a la presidencia de Estados Unidos. Un relato en clave independiente sobre la llamada América profunda, pero también sobre sus desigualdades y privilegios raciales, sociales y generacionales.
Desde un escenario icónico como un restaurante de comida rápida y, con un intérprete tan veterano como Richard Jenkins de protagonista, esta nueva producción indie llega al Videoclub de Orange TV, donde estará disponible desde el próximo 28 de diciembre. «The Last Shift» es una comedia costumbrista con tintes dramáticos y referencias a la actualidad que cautivará a los amantes de las historias sencillas y con mensaje.
«The Last Shift»: una hamburguesería de paso y dos destinos que se cruzan
Estrenada en la pasada edición del Festival de Sundance, «The Last Shift» relata la historia de Stanley (Richard Jenkins), uno de esos trabajadores que lleva toda la vida como el encargado solitario de un restaurante de comida rápida en un pueblo de Michigan. Después de 38 años al frente y, con intención de retirarse y mudarse a Florida para cuidar de su madre, deberá realizar un último cometido como formador de la persona que va a reemplazarlo.
¿Su sustituto? Un joven negro llamado Jevon (Shane Paul McGhie) que entra a trabajar en el restaurante como parte de su acuerdo de libertad condicional tras asaltar un monumento público y pasar una temporada en prisión. Asumirá su nuevo puesto de trabajo en el Oscar»s Chicken and Fish a regañadientes, aunque poco a poco irá tomando más confianza con su compañero.
A pesar de que, en un principio, todo parece ir viento en popa y la relación de ambos personajes se va afianzando, sus diferencias sociales, códigos y formas de pensar se irán haciendo cada vez más evidentes. Y es que no hay que dejarse engañar por la premisa de esta película, que aparenta ser el típico relato de un joven y un mayor que se redescubren y aprenden el uno del otro. Detrás de Jevon se esconde un inteligente escritor activista que no considera dignas sus condiciones laborales, mientras que Stanley dejará claro que sus principios y opiniones siguen siendo los mismos que hace 50 años.
«The Last Shift» supone el debut del director Andrew Cohn en el famoso festival de cine independiente y, también, la irrupción de Jenkins como protagonista, más acostumbrado a ejercer de secundario en multitud de películas. Su elección para el papel de Stanley ha sido una de las más reconocidas por los críticos, aunque, desde luego, su extensa carrera ya habla por sí sola.
Richard Jenkins, mucho más que el eterno secundario de Hollywood
Con 73 años de edad y en torno a 100 títulos audiovisuales a sus espaldas, Jenkins es uno de esos rostros frecuentes del cine relegado a papeles secundarios. No obstante, tras sus interpretaciones se esconden hasta dos nominaciones a los Óscar, por sus papeles en «La forma del agua» y «The Visitor». También, en televisión, se ganaría un hueco en el corazón de toda una generación por su papel de Nathaniel Fisher en «A dos metros bajo tierra», el difunto más políticamente incorrecto de la pequeña pantalla.