«Femení Singular» pone el foco en Nayeli, una joven mexicana que trabaja como empleada doméstica en Barcelona y cuya vida se ve alterada por una serie de circunstancias que la obligan a replantearse su propio camino. A través de ella, la película se acerca a cuestiones como la inmigración, la maternidad, la precariedad, la libertad individual o la invisibilidad de quienes trabajan cuidando a los demás.
Dirigida por Xavi Puebla, responsable de títulos como Bienvenido a Farewell-Gutmann y A puerta fría, la película supone su cuarto largometraje de ficción y cuenta con un guion escrito junto a Jesús Méndez y Mireia Vidal. Al frente del reparto se encuentra la actriz mexicana Vico Escorcia, encargada de dar vida a Nayeli, acompañada, entre otros, por Nora Navas.
Con motivo de su estreno en salas, Xavi Puebla y Vico Escorcia hablan sobre el origen de la historia, la construcción de Nayeli y una película que busca acercarse a la realidad de su protagonista sin imponer una única lectura al espectador.
Femení Singular toca diferentes cuestiones, desde la inmigración hasta la maternidad. ¿Cómo surge esta historia desde la dirección y cómo le llega a Vico la oportunidad de interpretar a Nayeli?
Xavi Puebla: El origen de Femení Singular parte de la experiencia personal de uno de los dos guionistas iniciales, Jesús Méndez, que estaba pasando por una situación que tiene ciertos mimetismos con lo que le pasa a Nayeli y con lo que plantea la película.
Habíamos colaborado juntos en un guion anterior y la experiencia había sido muy satisfactoria, así que decidimos ponernos manos a la obra con otro guion mientras buscábamos producción para el primero. Salieron una serie de ideas, él propuso esta y nos pareció que daba juego y que nos permitía hablar de muchas otras cosas, no solamente de esta cuestión.
A medida que fuimos reescribiendo el guion, añadimos capas y, sobre todo, fuimos contextualizando. La historia fue evolucionando de manera natural y enriqueciéndose con más ideas.
Mucho tiempo después, unos meses antes de empezar la producción de la película, se incorporó una tercera guionista, Mireia Vidal. Era necesaria porque yo pensaba, como director, que una película de estas características no la podíamos escribir solamente dos hombres. Inevitablemente, por muy buena voluntad que tuviéramos, tendríamos una mirada sesgada y nos hacía falta una voz femenina que tuviera la sensibilidad y que dotara de especificidad la odisea de la protagonista. Entró ella y acabamos de cerrar la historia que luego filmamos. El personaje, como sucede siempre, se enriqueció cuando apareció Vico y lo encaró.
Vico Escorcia: Yo llegué al proyecto gracias a un proceso de casting bastante tradicional. Vivo entre Los Ángeles y México y normalmente trabajo en proyectos mexicanos y estadounidenses. Me llegó esta oportunidad y fue el primer casting que había hecho para un proyecto en Europa. Siempre fue un sueño para mí trabajar en Europa, así que lo tomé con muchísimo entusiasmo.
Sí que requería que hablara catalán y yo no hablo catalán, pero hice el esfuerzo por pronunciarlo de la manera más apropiada posible. Estoy muy agradecida con Xavi por haberme seleccionado y por haber tenido la oportunidad de venir a Barcelona a filmar.
La película habla también de tomar las riendas de la propia vida y de la libertad para decidir, pero existen condicionantes económicos, laborales y personales. ¿Hasta qué punto creéis que realmente somos libres para decidir nuestras propias circunstancias teniendo en cuenta todas esas limitaciones?
Xavi Puebla: Si hay algún tema principal en la película, supongo que tiene que ver con la reflexión que acabas de plantear. Creo que la libertad es tomar las propias decisiones, aunque sean equivocadas. Tomarlas, en la medida de lo posible, a partir de tu voluntad y que no estén condicionadas por factores externos.
Es algo muy difícil porque todos vivimos permanentemente condicionados por la realidad que nos circunda. En el caso de la protagonista, los condicionantes son muy férreos, muy fuertes y vienen de mucho tiempo atrás, de tal forma que ella va tomando las decisiones un poco arrastrada por todos esos condicionantes.
Es una mujer que, sin habérselo planteado, ha decidido colocarse en un segundo término. Es decir, dar prioridad a las necesidades de los demás y convertirse un poco en servidora de los otros. A lo largo de la película, lo que aprende es a colocarse en primer término y a que prime su vida, y no tanto la de quienes, mejor o peor intencionados, tiene a su alrededor.
Vico Escorcia: Creo que Nayeli, como bien dice Xavi, pone las necesidades ajenas por delante de las propias durante, por lo menos, la primera parte de la película, y después empieza a poner sus propias necesidades al frente.
Hablamos mucho de que no entra en estereotipos. No estamos hablando de lo que quizás la mayoría de las mujeres harían o de lo que vive la mayoría de las inmigrantes, sino que estamos hablando de una singularidad. Creo que, en parte, la libertad individual yace en poder tomar decisiones propias sin que estén necesariamente influidas por lo que haría la mayoría. En ese sentido, creo que Nayeli expresa su libertad personal a través de sus decisiones.
En relación con lo que comentaba Xavi, en España estamos acostumbrados a encontrarnos en nuestro día a día con personas migrantes que trabajan, como Nayeli, limpiando casas o cuidando a personas mayores y niños. Sin embargo, muchas veces desconocemos la vida que tienen detrás. ¿La película quería reflejar también esa invisibilidad que, paradójicamente, puede existir en un país que recibe a tantas personas migrantes?
Vico Escorcia: Sí, completamente. Creo que la base para humanizar a estas personas que para tantos parecerían invisibles en su día a día es seguirlas en la intimidad de su cotidianidad y entender que tienen, como todos, aspiraciones, limitantes y personas en su vida. Son seres queridos que quizá están lejos.
Creo que el antídoto hacia la indiferencia es la empatía a través de eso, de ver un caso en específico, en un zoom máximo. Ese siempre fue uno de los grandes objetivos de la película.

Para terminar, me gustaría que los dos respondierais desde vuestros respectivos puntos de vista como director y actriz. ¿Qué reflexión os gustaría que permaneciera en el espectador después de ver Femení Singular?
Xavi Puebla: Había muchos objetivos, pero había dos principales. Uno lo acaba de mencionar Vico. Creo que la película busca despertar un sentimiento de empatía. Es fundamental y, al menos yo percibo, que en la realidad actual está olvidándose y dando paso a otro tipo de sentimientos más viscerales.
Sentir la comprensión, ponerse en los zapatos del que no se asemeja a mí, sino justamente del que está lejos de mí, e intentar comprender su realidad. Si la película ayuda a despertar ese tipo de empatía que a veces tenemos un poco soterrada, pues bienvenida sea.
El otro objetivo era hacer una película que respetase al espectador, que le dejase su espacio, que planteara una serie de ideas, pero que, sobre todo, permitiera o invitara al público a hacerse las suyas y a interpretar a su manera, a participar de la obra.
No queríamos una película que cerrara un sentido, que nos dijera cómo tenemos que leerla o cómo tenemos que entenderla, ni que hiciera pedagogía, sino que estableciera una especie de diálogo. Que obligara a cada espectador y cada espectadora a anticiparse de alguna manera a aquello que está viendo para interactuar con ello y completar lo que la pantalla le ofrece para poder tener la experiencia completa.
Vico Escorcia: No sé si hay una conclusión en particular con la que me gustaría que saliera la gente. Creo que, al revés, Xavi hizo un gran trabajo haciendo una película que deja mucho espacio para que cada uno tenga su propia interpretación y sus propias perspectivas sobre las decisiones de Nayeli y sobre la historia en general.
Me emociona que cada uno tenga una perspectiva distinta, que quizá al salir de la película la platiquen, que tengan sus teorías y que, a través de eso, puedan reflejarse en la película, quizá en sus sentidos de valor individuales, en sus sentidos morales e individuales y en cómo contrastan con los de Nayeli. Para mí es mucho más rica la individualidad de las audiencias que un tema en particular en general.

