La reestructuración tiene como objetivo reafirmar y asentar el valor que la actividad en medios de comunicación tiene para Telefónica y mejorar los malos resultados actuales. El consejo de Telefónica que se celebra hoy en Brasil tiene previsto analizar una profunda reestructuración de su empresa de medios de comunicación.
Las líneas maestras de esta propuesta pretenden convertir a Admira en una compañía holding de la que colgarán dos grandes líneas de actividad estructuradas, con toda probabilidad, a través de sendas filiales. Una de ellas se especializará en contenidos, y en ella se incluirá el grupo Endemol y el canal premium Gran Vía. La otra agrupará todos los medios de Admira.
La nueva dirección de Admira ha perfilado las líneas maestras de una profunda reestructuración de la filial de medios de Telefónica que será analizada hoy, con toda probabilidad, en la reunión del consejo que la operadora celebra en Brasil.
El aspecto más llamativo de esta reestructuración es la transformación de Admira en una empresa con estructura de holding que dirigirá de forma diferenciada dos grandes áreas de actividad, la de medios y la de contenidos, en las que quedará dividida la compañía, con toda probabilidad, a través de dos filiales, aunque este extremo todavía no está decidido.
El área o filial de contenidos agrupará, en principio, al grupo de empresas de Endemol, a algunos departamentos de los que en su día fue Antena 3 Multimedia y al canal premium Gran Vía, que hasta la fecha se emite en Vía Digital en exclusiva.
En el área o filial de medios se aglutinarán los canales de televisión, periódicos, radios, etc., que controla Admira.
Fuentes de la empresa han señalado que esta reestructuración, que se encuentra sujeta a aprobación por parte de la dirección de la operadora, tiene como objetivo fundamental reafirmar y asentar el valor que la actividad en medios de comunicación tienen para Telefónica, además de mejorar los malos resultados actuales.
El planteamiento de este proyecto recoge, además, que la compañía no tiene previsto deshacerse de ninguna participación significativa del actual grupo. La creación de una filial de contenidos dentro de Admira es interpretada por los analistas como un triunfo para el fundador de Endemol, John de Mol, quien nunca aceptó el papel secundario que se le había asignado en el diseño de la compañía en tiempos de Juan José Nieto.
La más que probable integración de Gran Vía en la filial de contenidos se inscribe en el plan de saneamiento de Vía Digital, que recibirá por esta desinversión unos 240 millones de euros. No obstante, la operación también persigue maximizar el beneficio en la comercialización del canal premium, que a partir de ahora se distribuirá en canales distintos de Vía Digital.
Las fuentes antes citadas reconocieron que en algún momento en las últimas semanas se ha barajado la posibilidad de prescindir del nombre de Admira como marca del grupo con el fin de recuperar el original de Telefónica Media, pero la idea ha sido finalmente desestimada. Esas mismas fuentes han restado valor a las informaciones que aseguran que existe un profundo desencuentro entre el presidente de Admira, Luis Abril, y el consejero delegado de Telefónica, Fernando Abril. Es más, señalan que el consejero delegado de la operadora está al tanto de todos los detalles del plan.
Fuentes del sector, no obstante, afirman que en las distintas empresas de Admira se vive un clima de inquietud provocada por los últimos cambios que ha habido en el grupo, desencadenados tras el relevo de Juan José Nieto por Luis Abril en la presidencia. Es más, fuentes de la empresa descartan que vaya a haber nuevos cambios en breve. Y que éstos, si se producen, tendrán lugar una vez se haya diseñado el nuevo esquema de Admira.