Las riendas de Vivendi Universal (VU) siguen, de momento, en las manos de Jean-Marie Messier aunque ayer eran insistentes los rumores de un posible cese.
VU celebró ayer un consejo de administración ordinario, precedido de una jornada catastrófica del grupo en la Bolsa de París, que supuso una caída del 23,31% de sus acciones, que terminaron en 18,75 euros, su nivel más bajo de la Historia. Además, a la reunión ordinaria no acudió el presidente del grupo de productos de lujo LVMH, Bernard Arnault, que había dimitido por la mañana de su cargo como miembro del consejo de Vivendi, donde era uno de los empresarios franceses de confianza de Messier.Ayer no existía una razón oficial que justificase por qué Arnault abandona su sillón en Vivendi Universal, aunque al parecer, desde hace varias semanas, pedía a Jean-Marie Messier explicaciones sobre la gestión del grupo. Su salida va precedida de otros abandonos. Además del despido de Pierre Lescure, obligado a dejar la presidencia de Canal Plus, otros administradores han saltado del gran barco: Jean-Louis Beffa, director general de Saint-Gobain; René Thomas, antiguo director de BNP, y Philippe Foriel-Destezet.
Todos ellos han aducido motivos personales para justificar su marcha. Pero, según el diario Le Parisien, que adelantaba ayer la salida de Arnault, el líder de LVMH tiene miedo a un escándalo como el que se produjo recientemente en Estados Unidos con el affaire Enron, y ha preferido abandonar su puesto en el seno de Vivendi. Y si sus hombres más cercanos le abandonan, no serán los mercados quienes apuesten por Jean-Marie Messier. Ya el 24 de abril y después el 29 de mayo, el consejo de administración de Vivendi Universal le había pedido que abandonara la presidencia, pero en las dos ocasiones logró tornar la solución final a su favor.
Antes de que acabara el consejo, se especuló con la posibilidad de que las actividades americanas quedaran bajo la presidencia de un candidato del otro lado del Atlántico, mientras que el grupo francés seguiría con las actividades medioambientales y la filial telefónica Cegetel. La única novedad fue la elección de Dominique Hoenn, director general de BNP Paribas, como administrador de VU. A este revuelo se suma que el protocolo de acuerdo para la adquisición de la filial italiana de Vivendi, Telepiù, por parte de Stream, controlada por Rupert Murdoch, está tocado.
El magnate británico había anunciado en un principio que él controlaría la mitad de la sociedad que debía surgir de la fusión, y que la otra mitad quedaría en manos italianas, pero, hasta el momento, Murdoch no ha logrado convencer a Telecom Italia, poseedor del 50% de las acciones de Stream, el operador de televisión de pago italiano que Murdoch quiere fusionar con Telepiù.






