El Gobierno ha incluido una enmienda en la Ley de Acompañamiento a los Presupuestos Generales del Estado para 2003 cuya consecuencia será un terremoto en los medios audiovisuales, ya que muchos grupos empresariales tendrán que vender sus participaciones en varios canales de televisión. Esta medida, sin embargo, sólo es el avance de la futura Ley del Mercado Audiovisual, que se debatirá el año próximo en el Congreso, pero el Gobierno ha decidido aprobarla de inmediato para ir sentando los cimientos de lo que vendrá después.
Con las nuevas modificaciones, un mismo socio no podrá tener acciones de una televisión privada y, al mismo tiempo, ser propietario de una autonómica o una local (o red de emisoras locales). Además, las emisoras de televisión local ya no podrán emitir en cadena y, además, cuando se apruebe la próxima Ley del Mercado Audiovisual, la competencia en materia de concesiones para televisión local pasará a las Autonomías. El objetivo del Gobierno es adelantar el apagón analógico, previsto para 2012, y que las emisoras de televisión españolas pasen a la tecnología digital cuanto antes. Este objetivo afecta gravemente a las locales, donde abundan las emisoras alegales e ilegales, ya que muchas no podrán hacer frente a ese reto económico y tendrán que cerrar.
Pero, con los cambios que se anticipan, prácticamente todos los negocios del sector audiovisual van a vivir días difíciles en 2003 porque se tendrán que poner a la venta varios canales a la vez y, además, porque al verse las empresas obligadas a desinvertir, tendrán que negociar el precio a la baja. Además, a la nueva legislación tienen que sumarse otros dos hechos muy importantes. En primer lugar, el Gobierno autorizará a que un solo accionista pueda tener el 100 por ciento del capital de una televisión. Además, antes del próximo 13 de diciembre, el Ejecutivo adjudicará el monopolio de la televisión de pago vía satélite al Grupo Prisa de Jesús Polanco, de modo que Sogecable podrá absorber a Vía Digital.
Canales en venta y todo barato
Como consecuencia, Polanco aún sale beneficiado, ya que no tendrá que vender su 21,27 por ciento de Canal Plus, como ha explicado Josep Piqué. Según el ministro de Ciencia y Tecnología, los canales considerados «de pago» no pueden definirse como servicio público y, por tanto, el Grupo Prisa podrá seguir controlando Canal Plus y, además, tendrá el monopolio de la televisión de pago vía satélite gracias a la nueva Sogecable que el Gobierno le va a entregar a Polanco antes del próximo 13 de diciembre. No obstante, precisamente por seguir manteniendo el control de Canal Plus a través de Sogecable, Polanco tendrá que vender su red Localia TV porque la ley impide tener a la vez un negocio audiovisual y una o varias televisiones locales. Pero además, Localia pierde su razón de ser, ya que la legislación impide las emisiones en cadena y esta red se había formado precisamente para competir contra los canales de televisión nacionales ofreciendo una programación en cadena con desconexiones locales.
Por su parte, Telefónica tendrá que vender Antena 3 TV, ya que se integrará en el accionariado de la nueva Sogecable y no podrá estar a la vez en una televisión nacional y en la plataforma digital (porque tendrá una pequeña participación sobre Canal Plus). En este caso, los rumores ya apuntan a que Telefónica va a intentar dar más valor a la operación vendiendo Antena 3 y Onda Cero en un paquete indivisible. Asimismo, el Grupo Correo tendrá que deshacerse de su 25 por ciento en Telecinco o vender su concesión de TV digital nacional (Net TV, que primeramente fue del diario ABC aunque ahora es del Grupo Correo, principal accionista de Prensa Española). Esta misma empresa también tendrá que tomar decisiones sobre su cadena de emisoras locales (unos 30 canales de TV) y sus dos televisiones autonómicas (Onda 6 en Madrid y TVR en La Rioja).
Mucha novia para tanto galán
En principio hay bastantes grupos empresariales interesados en tomar parte en este mercado recién abierto. El Grupo Correo (red de diarios regionales, ABC y 25 por ciento de Telecinco), podría deshacerse de su porcentaje en Telecinco vendiéndoselo al primer ministro italiano, Silvio Berlusconi, patrón de la empresa MediaSet y propietario actualmente de otro 25 por ciento en esta misma cadena. Gracias al cambio en la Ley de Televisiones Privadas que permite a un mismo accionista tener hasta el 100 por cien de un canal, il cavaliere se quedaría con ese 25 por ciento de El Correo y también con el 25 por ciento que posee el Dresdner Bank tras la quiebra del Grupo Kirch.
Tras vender su parte en Telecinco y deshacerse de las televisiones digitales autonómicas de Madrid (Onda 6) y La Rioja (TVR), así como de la concesión digital Net TV, que ahora no son rentables ni lo serán en muchos años, el Grupo Correo tendría dinero fresco para acometer una operación anunciada días atrás en Elconfidencial.com. La empresa buscaría integrarse con el Grupo Recoletos (Marca y Expansión) como vía para quedarse con las dos joyas de Admira, Antena 3 y Onda Cero. El mayor obstáculo en su camino es la poca confianza que inspira en el entorno de La Moncloa, aunque podría verse mitigado por la mejor sintonía de Jaime Castellanos, el presidente de Recoletos. Asimismo, acaso de este modo pudiera encontrarse una función más acorde con el valor que se le supone a Nemesio Fernández-Cuesta, que dejó su trabajo en Industria con Piqué para hacerse cargo de Prensa Española (ABC).
Otro aspirante para comprar Antena 3 Televisión y Onda Cero podría ser Bertelsmann, propietario de RTL, líder de la televisión en Europa. Su actual participación del 17 por ciento en Antena 3 podría pasar hasta el 70 por ciento tras la compra de las acciones de Admira. Esta operación podría ser avalada por Juan Abelló, presidente de RTL, y a ella podría estar asociado Florentino Pérez, presidente de la constructora ACS (y del Real Madrid), ambos bien vistos por La Moncloa. Pérez tiene en estos momentos aparcada su empresa Xfera, polémica concesionaria en su momento de una licencia de telefonía UMTS.
Además, el magnate australiano Rupert Murdoch filtró recientemente su interés por comprar Canal Plus. Su empresa, News Corporation, ha apostado fuerte por la televisión de pago en Italia e Inglaterra, convencido del soporte de usuarios que ofrecen las ligas de fútbol. Sin embargo, una mayor presencia de los italianos en Telecinco podría complicar la entrada de otro grupo extranjero en Antena 3 Televisión, con lo que la llegada de Murdoch a España podría circunscribirse a su posibilidad de comprar Canal Plus. No obstante, esta posibilidad parece que se desvanece, salvo que Polanco decida vender la participación de la nueva Sogecable en Canal Plus.
Por último, también falta por saber si el Grupo Planeta (accionista menor de la Cadena COPE y propietario de La Razón) querrá entrar en este mercado. José Manuel Lara Bosch siempre ha aparecido como uno de los posibles aglutinadores de la alternativa hipotética a Polanco y ha demostrado su interés en buscar negocios fuera de los que ha heredado de su padre (la producción de libros), que siguen siendo su mayor fuente de ingresos. Algunos de ellos, como Radio España o Quiero TV, han sido estrepitosos fracasos, pero su mayor baza son los buenos oficios de Luis María Anson, que le asegura una buena conexión con La Moncloa.