Jennifer Lawrence se convirtió el viernes 26 de septiembre en la actriz más joven en recibir el prestigioso Premio Donostia en el Festival de San Sebastián, un reconocimiento a su carrera y a su impacto en el cine contemporáneo. La ceremonia sirvió además para presentar «Die My Love», adaptación cinematográfica de la novela «Mátame Amor» de Ariana Harwicz, primera de una trilogía adquirida por Martin Scorsese con la intención de llevar sus historias a la gran pantalla.
Durante la rueda de prensa, Lawrence se mostró visiblemente emocionada y honrada, “Es muy sorprendente y emocionante estar aquí, estoy muy honrada de recibir este premio”. También aprovechó para dar consejos aquellas jóvenes que quieran empezar en el cine “que vean películas, aprendan y sobre todo que hagan audiciones” afirmó. La actriz también reflexionó sobre cómo la maternidad ha transformado su vida y su percepción de sí misma “identificado en términos de la especie de crisis de identidad que tienes cuando te conviertes en madre. Cambia todo, cambia quién eres, cambia tu día a día”.
El vínculo con Scorsese fue determinante para su incorporación al proyecto. El director y productor en un charla con Jennifer la comentó que era la actriz perfecta para el papel, “fue Martin Scorsese quien me dijo que hiciera el papel cuando hablamos”, destacando la confianza del director en su capacidad para asumir un personaje complejo. Asimismo Ariana también fue importante en la decisión de interpretar el papel después de haber leído el libro. Lawrence elogió el trabajo de la directora Lynne Ramsay, que supo capturar la intensidad de la novela de Harwicz: “Lo más especial de trabajar con ella es esa capacidad única que tiene para atrapar la emoción en bruto en cada interpretación”.
La actriz también quiso señalar la importancia de la preparación mental para este tipo de papeles, ya que pueden desgastar mentalmente, y que hablo detenidamente tanto con la directora como con la escritora sobre ello.
Las productoras Andrea Calderwood y Justine Ciarrocchi compartieron su visión sobre el proyecto y la adaptación. Calderwood definió el guion como un escrito audaz y resaltó que la película requería una voz muy singular. “Era la única persona que podía haberlo hecho”, destacó la productora sobre el papel de Jennifer.

Ciarrocchi enfatizó la singularidad de la novela y su adaptación: “Como ella misma dijo, al no necesitar una adaptación tan ambiciosa, el libro es muy poco convencional en su estructura, casi como un sueño favorito”. La productora destacó que la historia logra capturar todas las etapas de la vida.
El proceso creativo permitió reflejar experiencias universales, según Calderwood: “Todos hemos vivido muchas experiencias: las subidas y bajadas de las relaciones, la dificultad de mantener la propia identidad y la creatividad mientras la vida no deja de ponerte a prueba. Por eso sentí que era un proyecto perfecto para Lynne en este punto de su carrera, una película donde podía volcar toda su experiencia”.
Jennifer Lawrence, con 35 años, se ha convertido en la galardonada más joven en la historia del Premio Donostia. Este reconocimiento se suma a su destacada trayectoria, que incluye un Oscar, varios Globos de Oro y un BAFTA. La actriz, además, destacó la importancia del cine como herramienta de empatía y reflexión, subrayando su compromiso tanto con el arte cinematográfico como con causas sociales relevantes.




Para mi esta película es una verdadera oda a la libertad, la lucha y a la determinación que se necesita muchas veces para llegar a obtenerla. Puede fallar a veces en lo que a técnica se refiere pero sigue teniendo mucha carga emocional independientemente de los demás factores, es más, es necesario que todo el que me lea sepa que la mayoría de países este continente (sobre todo en África Central) no sacan más de dos películas anualmente, por lo cual, no existe una cultura del cine tan instaurada como a la que estamos acostumbrados, del mismo modo, no hay tantas escuelas de cine, por lo que, lo que quiero llegar a explicar es que, es muy complicado (a veces imposible) producir películas en esta parte del mundo.
La actividad continúa el 10 de octubre con el estreno de El caso Frieda, estremecedor drama suizo que revisita un caso real de 1904: Frieda Keller, una mujer condenada por matar a su hijo fruto de una violación, cuya historia cambió para siempre la visión del feminismo en el país helvético.






La sexualidad se ha mostrado de múltiples formas en la pantalla, pero aquí nos adentramos en cómo vivir la homosexualidad en la tercera edad, y más concretamente en una residencia. El inicio en ese lugar tan hostil tiene un trabajo de cámara, montaje y sonido absolutamente terrorífico. Porque en ese momento nos adentramos en territorio ajeno, extraño, absolutamente desconocido para un Vicente que vivía su mejor vida en un lugar muy alejado de este. Poco a poco vamos descubriendo que también es un hogar y que es un lugar donde podrá crecer mientras se recupera del ictus.

