La operadora de televisión digital terrenal de pago Quiero TV, filial de Auna, presentará su liquidación ante el ministerio de Ciencia y Tecnología si el día 15 no ha recibido una oferta de compra satisfactoria del fondo americano Anshutz Investment, informaron fuentes de esta televisión.
Las mismas fuentes señalaron que al no haber llegado a un acuerdo con Admira, filial de Telefónica, para la compra de esta televisión, los socios de Quiero TV han decidido fijar un plazo para que el fondo inversor americano presente una oferta definitiva, aunque las mismas fuentes señalaron que en el grupo consideran que hay pocas probabilidades de que se cierre con éxito la operación.En el caso de que no se presente la oferta o esta no satisfaga a los accionistas, Quiero TV planteará la liquidación ordenada de la sociedad y presentará ante el ministerio de Ciencia y Tecnología una petición para la resolución del contrato con la administración para dar el servicio de TV digital terrenal lo que implicaría, según las mismas fuentes, la devolución de los avales presentados en su día por Quiero TV y que devuelva el espectro concedido en 1999.
Por otra parte Quiero TV ha iniciado negociaciones con los proveedores que mantiene deudas para pagarles con una reducción de entre el 30 y el 50%. Las mismas fuentes señalaron que esta operación no está vinculada a la liquidación de la televisión digital de pago ya que aunque llegará a un acuerdo con el fondo americano sería necesario su saneamiento.
El grupo Auna, que es el socio principal de Quiero TV con el 49% del capital, estudia desde el año pasado su salida de esta televisión y ante la falta de acuerdo con posibles socios, directivos de eléctricas que están en el capital de Auna afirmaron recientemente que esta televisión debía ser vendida o liquidada lo antes posible.
Fuentes de Quiero TV señalaron que la deuda total de esta operadora de televisión es de 320 millones de euros, tiene unos 150 trabajadores y 120.000 clientes. Añadieron que esta televisión en las circunstancias actuales no es viable ya que pierde un millón de euros al día que no pueden lo que no puede ser compensado con sus clientes. Las mismas fuentes señalaron que la disolución de Quiero TV supondría la resolución de los contratos de sus clientes y la recogida de los decodificadores.
La ministra de Ciencia y Tecnología, Anna Birulés dijo hoy tras un acto sobre e-business celebrado en Madrid, que conoce el problema que tiene Quiero TV y que si sus socios deciden su liquidación significaría la devolución de las frecuencias.