La televisión digital terrenal (TDT) necesita un nuevo impulso del Estado y de los operadores. La Comisión del Mercado de las Telecomunicaciones (CMT) y el Consejo Audiovisual de Cataluña (CAC) presentaron ayer un informe sobre este nuevo sector, en el que se vislumbra la urgente necesidad de «reestructurar el ámbito de la televisión», según subrayó el consejero del CAC Félix Riera.
El análisis de la televisión digital terrenal en España -la que permite la interactividad- muestra un panorama muy poco halagüeño.Quiero TV, el operador de pago que debía servir de punta de lanza, ha suspendido pagos. Veo y Net Televisión, las dos plataformas en abierto, están emitiendo y soportando unos gastos fijos cuantiosos, sin tener ni espectadores ni anunciantes. Por último, los fabricantes de TV y descodificadores no arrancarán la línea digital hasta la primavera de 2003.
Con este presente, tanto la Comisión del Mercado de Valores como el Consejo Audiovisual de Cataluña han coincidido en que se debe ayudar al sector a través de una serie de actuaciones y reflexiones.
Entre las medidas propuestas, cabe destacar la necesidad de subvencionar los descodificadores -conversores de la señal digital a analógica-; la necesidad de ampliar el ancho de banda de los operadores; la búsqueda de una mayor implicación de los agentes; y que TVE protagonice el papel de locomotora de la migración a la nueva tecnología.
Las ventajas de la nueva televisión también son un aliciente. La TDT aprovecha mejor el espectro, aumenta el número de programas, mejora la calidad de la imagen y del sonido, rebaja los costes de distribución y recepción, y permite la interactividad. Ahora, sólo falta saber cuándo moverá ficha el Gobierno.