La junta de accionistas aprobó reducir el capital social en 97 millones y realizar una ampliación por valor de otros 283 más.
La junta general de accionistas de Quiero TV aprobó ayer acometer una operación acordeón para poner punto final a la malograda televisión digital terrestre. De este modo, se decidió reducir el capital social de la compañía en 97,26 millones de euros para dejarlo a cero y restablecer así el equilibrio entre el capital y el patrimonio disminuido por las fuertes pérdidas de la sociedad.
Igualmente los accionistas aprobaron en la junta de ayer realizar una ampliación de capital por importe de 283,39 millones de euros mediante la compensación de distintos créditos de la sociedad y aportaciones dinerarias. De este modo, según la operación acordeón acordada, la liquidación final de Quiero TV costará 380 millones de euros. Con esa cantidad, que se ha de sumar a las anteriores aportaciones realizadas, se liquidará la televisión digital terrestre que controlaba el grupo Auna.
Precisamente será la compañía que preside Luis Alberto Salazar-Simpson la que realizará la mayoría de las aportaciones dinerarias que se deban llevar a cabo. Tras la compra de las participaciones de Media Park y Carlton, Auna posee el 73% del capital de la difunta Quiero TV.
El otro accionista de referencia es Planeta con un 12%, si bien el grupo editorial no realizará aportación económica alguna pues ya se negó a hacerlo en las anteriores ampliaciones. Las numerosas cajas de ahorro que forman parte del capital sí que harán algún desembolso para culminar la liquidación.