Las cadenas TF1 y M6, propietarias de la plataforma de televisión por satélite TPS, y el grupo Vivendi Universal, dueño del otro operador de este tipo en Francia, CanalSatellite, están negociando la fusión de sus plataformas digitales. El objetivo es la creación de «un conjunto capaz de enfrentarse a la creciente competencia de las empresas de telecomunicaciones e Internet»
La fusión de las dos plataformas de televisión por satélite en Francia podría traer consigo el final de la guerra para hacerse con los derechos deportivos y cinematográficos, así como la guerra de tarifas para los particulares.
Todos coinciden en que la noticia es positiva aunque se desconoce qué forma tomará la operación. En este sentido, los tres grupos indicaron que no darán más detalles, «a la espera de la conclusión» de las negociaciones. No obstante, el ministro de Cultura y de Comunicación, Renaud Donnedieu de Vabres, subrayó ayer que seguirá de cerca estas negociaciones para que se respeten «todas las formas de pluralismo».
Como ya sucedió en España, Reino Unido, Alemania e Italia, la ausencia de un mercado estable para más de un competidor está obligando a que se fusionen las ofertas existentes en el mercado.
Competencia del ADSL
De momento, la noticia hizo subir las acciones de los tres grupos. Y es que los analistas creen que un acuerdo en la televisión por satélite «relanzará el crecimiento frente a la competencia de la televisión por ADSL, al reducirse los costes, especialmente en el caso de los derechos de emisión del fútbol.
De llegar a un acuerdo, se marcaría una nueva etapa en el grupo francés de comunicación, dirigido por Jean-Bernard Lévy. En tres años, el grupo, que apostaba por rentabilizar los contenidos (música, películas, periódicos) a través de la telefonía móvil e Internet, se ha centrado en sus dos pilares de actividad y en el saneamiento financiero. La transformación, venida de la mano de Jean-René Fourtou, que abandonó en primavera la dirección de operaciones de Vivendi Universal, ha permitido volver a los números negros en 2005, tras tres ejercicios consecutivos de pérdidas abismales. Este año espera cerrar con un beneficio neto superior a los 1.800 millones de euros.
En España, posee el 10% de Sogecable, el grupo audiovisual controlado por Prisa.