El año pasado marcó también el segundo consumo más alto de la historia. Pese a la apertura del mercado, las cadenas nacionales mejoraron un 9,2% su facturación publicitaria en 2006.
El conjunto de televisiones españolas, incluyendo La Sexta, que comenzó a emitir en marzo, ingresó 1.442,3 millones de euros, un 9,2%, principalmente a costa de las cadenas autonómicas, que empeoraron sus resultados un 3,5%, hasta los 195 millones de euros, según datos del anuario de la televisión publicado por Geca.
El estudio recuerda que el nacimiento de las nuevas cadenas, Cuatro (en noviembre de 2005) y La Sexta, estuvo marcado por una fuerte reticencia de los canales privados más veteranos, que alegaban que la tarta publicitaria no era suficiente para tal número de cadenas.
Sin embargo, el informe contrasta estas afirmaciones con sus cuentas de resultados de los últimos años, que las sitúan como las cadenas de televisión más rentables de Europa, ejercicio durante el que Antena 3 y Telecinco batieron su récord de beneficios con 207 y 290 millones, respectivamente. Los datos parecen despejar las dudas sobre la solvencia del mercado televisivo y confirman la solvencia del sector audiovisual español, afirman.
El año pasado cerró con la segunda marca en consumo televisivo más alta de la historia, con 3 horas y 44 minutos por persona y día, sólo dos minutos menos que en 2004, año en el que confluyeron los atentados del 11-M, elecciones generales, la Guerra de Irak y la boda de los Príncipes de Asturias. Cinco meses del año pasado batieron su récord de consumo máximo, en una temporada marcada por la llegada de nuevos competidores.
Retransmisiones deportivas
En cuanto al consumo televisivo, el aumento estuvo condicionado a la aparición de nuevos canales y la amplia cobertura del Mundial de Fútbol, evento gracias al que se elevó también el consumo de la Televisión Digital Terrestre de forma decisiva. El año pasado también se celebraron el Mundial de Baloncesto y Fernando Alonso se proclamó campeón del mundo de Fórmula 1.
Por otra parte, la producción independiente en televisión fue el contenido de más alta presencia en las cadenas generalistas españolas durante 2006 (un 33,9 por ciento del tiempo), mientras la presencia del cine en televisión marcó su mínimo histórico (un 9,1 por ciento). Según las conclusiones del anuario, 17 de los 20 programas más vistos fueron realizados por productoras.
Durante la temporada pasada, las productoras fueron responsables de 8.634 horas de emisión, un 28,3% de la programación de las televisones de ámbito nacional, incluyendo las públicas. Añadiendo las cadenas autonómicas, la cantidad asciende a 19.936 horas. Este aumento se debe, según el estudio, a la confianza en este tipo de producción por parte de las nuevas cadenas, Cuatro y La Sexta. Las cadenas nacionales, en total, contrataron los servicios de 50 productoras diferentes, 17 más que en la temporada anterior.
En cuanto al cine, apenas un 9,1% de la programación de las cadenas generalistas estuvo ocupado por largometrajes, frente al más del 24% que representaba en 1995. En términos absolutos, se ha pasado de un total de 5.217 filmes a apenas 1.260. La reducción de la programación también es cualitativa, ya que, según Geca, «los nuevos competidores renuncian al cine como componente fundamental de sus parrillas».