La ministra de Defensa pudo incurrir en conflicto de intereses al no ausentarse de la votación del decreto de la TDT de pago. Su marido, Miguel Barroso, es un alto cargo de WPP, copropietaria de Imagina, dueña de Mediapro, promotora de La Sexta
La ministra de Defensa, Carme Chacón, pudo incurrir en un conflicto de intereses al aprobar el decreto ley de la Televisión Digital Terrestre el pasado jueves 13 de agosto en Consejo de Ministros. Así al menos lo entiende la Asociación de Internautas en un comunicado publicado ayer en su web. Los usuarios de la Red argumentan que, según las modificaciones realizadas por el propio Gobierno a una norma que databa de 1995, la nueva ley de regulación de los conflictos de intereses de los miembros del Gobierno y de los altos cargos (5/2006 de 10 de abril) condena la actuación de Chacón. La citada normativa entiende que puede exisitir conflicto de intereses cuando «los altos cargos intervienen en las decisiones relacionadas con asuntos en los que confluyan a la vez intereses de su puesto público e intereses privados propios, de familiares directos o intereses compartidos con terceras personas».
Para los internautas, la ministra pudo incurrir en el citado conflicto debido a que su marido, Miguel Barroso, con el que se casó en 2007, tiene un alto puesto en el grupo WPP, copropietario de Imagina, dueña a su vez de Mediapro, promotora de La Sexta, cadena beneficiada según los internautas por el real decreto. Barroso fue socio en la consultora audiovisual Geca junto a José Miguel Contreras, actual consejero delegado de La Sexta. Desde su puesto como secretario de Estado, Barroso promovió la licencia de un canal analógico para La Sexta y Cuatro.
La asociación de usuarios de internet admite que no puede «calificar de ilegal» la decisión de llevar a cabo el real decreto. «El ordenamiento constitucional permite el decreto-ley para situaciones extremas». «Es al Parlamento a quien le corresponde decidir sobre la ratificación», aunque no habrá debate sobre la iniciativa, explica Internautas en su comunicado. «Lo que sí podemos afirmar prosiguen es que, en este caso, la decisión adoptada, sobre todo teniendo en cuenta el contexto en que se produce, no es correcta desde el punto de vista ético«.
La asociación recuerda el Código de Buen Gobierno impulsado por Zapatero publicado el 7 de marzo de 2005 que supuestamente tenían que seguir todos los miembros del Ejecutivo y altos cargos de la Administración del Estado. El Código, como se cita más arriba, sirvió de base para la aprobación de la ley 5/2006 de 10 de abril que regula los conflictos de intereses de los altos cargos y miembros del Gobierno.
«Se rompe el equilibro con claro beneficio para La Sexta»
El decreto ley sobre la TDT aprobado el pasado jueves en Consejo de Ministros vuelve a hacer caso omiso a los órganos consultivos. Tras la no aprobación del informe sobre la reforma de la ley del aborto elaborado por el Consejo General del Poder Judicial último ejemplo del aprecio del Ejecutivo hacia la opinión de los citados organismos, el Gobierno volvió en el pasado Consejo de Ministros a ningunear la opinión experta. Así lo recuerda también la Asociación de Internautas a través del comunicado expuesto en su web. «Basta con recordar reza el texto que ese sorpresivo decreto ley se ha adoptado en contra del dictamen del Consejo de Estado, que considera que la reforma vulnera la legislación de contratos con la Administración, no responde al interés general y elude el indispensable debate parlamentario y la posibilidad de introducir enmiendas«. Los Internautas son por su parte aún más tajantes: «La sociedad del conocimiento no preocupa al Gobierno español. Lo urgente es el negocio». Para la asociación de usuarios, el decreto para regular la TDT «rompe el equilibrio existente en el mercado audiovisual con claro beneficio de La Sexta».
El enlace entre Zapatero y La Sexta
Miguel Barroso (Zaragoza, 1953) es licenciado en Historia Contemporánea. Su carrera política comenzó en 1982 como jefe de prensa del ministro de Educación, José María Maravall. En 1993 montó junto a José Miguel Contreras la consultora audiovisual Geca. Diez años después, en 2003, se incorporó al equipo electoral de José Luis Rodríguez Zapatero, de cara a los comicios autonómicos y municipales. Con Zapatero en Moncloa, Barroso fue nombrado secretario de Estado de Comunicación, cargo que compatibilizó durante un mes con su puesto en Geca. Desde la Secretaría de Estado se encargó de las negociaciones para asignar un canal analógico a La Sexta, cuyo consejero delegado es precisamente el ex socio de Barroso, José Miguel Contreras.