Uteca encuentra apoyo a su vieja denuncia. En 2007, las pérdidas de las TV públicas ascendieron a 946 millones, pese a ingresar 1.000 millones.
¿Hasta dónde vamos a llegar? se preguntaba ayer de forma retórica la vicepresidenta del Gobierno, María Teresa Fernández de la Vega, con respecto a la financiación de la radio y televisión públicas. Y la respuesta fue «hasta el final«. Por primera vez, y ante una audiencia integrada por los máximos directivos de las televisiones privadas del país, el Gobierno se comprometió ayer a eliminar la publicidad de la televisión pública estatal.
Las palabras de la vicepresidenta debieron de sonar a música en estos tiempos de crisis porque, además, respondía afirmativamente a la primera petición de las diez que componen la propuesta de Uteca, la patronal de las privadas de ámbito nacional. Pero en el compromiso no se habla de tiempos. De momento, se mantiene la reducción de un minuto de publicidad por hora, de tal forma que en 2010 se establecerá el límite en 9 minutos. Así, en poco más de un año, TVE habrá renunciado a una cuarta parte de su publicidad potencial.
«Esta reducción ha permitido paliar las consecuencias de la caída del mercado publicitario para las operadoras privadas«, defendió Fernández de la Vega, para añadir después que «ir quitando minutos sin tomar medidas conducentes a una financiación alternativa acabaría con la desaparición de la televisión pública y eso no figura en los planes del Gobierno«. Para ello, pidió a las privadas que «asuman un papel a la hora de diseñar la cohabitación entre el sector público y el privado«. Y un lugar para ello es la Ley General Audiovisual, cuya tramitación está prevista para el primer trimestre del año 2009.
El discurso de ayer de la que también es portavoz del Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero marcó el principio de un marco regulador para la próxima década con el fin de que, con medidas estructurales, se solventen «los problemas y distorsiones que esa cohabitación pueda platear«.
Al margen queda, debido a que el gobierno central no tiene competencias para modificarla, la situación de las televisiones autonómicas, que continúan incrementando todos sus conceptos de coste en una media de 9,2%, muy por encima de la tasa de incremento de estos gastos en la televisión privada, según un informe de Deloitte para Uteca. La consultora destaca la reducción de los gastos financieros y de explotación debido a la asunción por parte del Estado de la deuda de RTVE.
Reciprocidad en inversiones
La vicepresidenta aprovechó el momento para revelar otra medida cuyo más firme defensor ha sido el grupo Prisa. «Queremos consagrar el principio de reciprocidad para las inversiones extracomunitarias«. Si finalmente se integra este principio en la próxima ley del sector, los mexicanos de Televisa deberán replantearse seriamente su presencia en la cadena La Sexta. Y es que en México, la ley es tajante: «Las concesiones para usar comercialmente canales de radio y televisión (…) se otorgarán únicamente a ciudadanos mexicanos o a sociedades cuyas socios sean mexicanos«.