Cuatro nació el 7 de noviembre de 2005 gracias al cambio en la licencia que ostentaba Sogecable (hoy Prisa TV) para la emisión de un canal terrestre de pago (empleada desde 1990 por Canal+) habilitándola para difundir un canal en abierto (Cuatro). La feroz lucha con otras dos grandes (Antena 3 y Telecinco) y la aparición apenas unos meses después de La Sexta propició que en diciembre de 2009 Prisa vendiera el canal a Telecinco (hoy Mediaset), si bien el deseo real era desprenderse de Digital+ (hoy denominada Canal+), la plataforma de pago líder del sector audiovisual.
Daniel Gavela ha concedido una entrevista para el medio Periodista Digital en la que deja entrever su opinión sobre la trayectoria de Cuatro durante el periodo en el que estuvo comandada por él, antes de ser adquirida por Mediaset España. En opinión de Gavela, la cadena estaba muy bien diseñada por el equipo que en ese momento liberaba Javier Díez como consejero delegado y Elena Sánchez como directora. Yo creo que tú te ponías delante de la pantalla de Cuatro y te dabas cuenta de que estabas viendo otro estilo, otra cadena según el ex-director de Cuatro.
Sogecable contaba con menos de la mitad del presupuesto que tenían las cadenas grandes para realizar una oferta de contenidos que atrajera a telespectadores y, en consecuencia, anunciantes. Era la única cadena que no tenía deporte estructural, porque todos los demás lo tenían. Todos, sin excepción. Incluso lo tenía nuestro rival, en clara alusión a La Sexta, con la que compartió, además de periodo de nacimiento, un tipo de público objetivo muy similar: joven, urbano y mayoritariamente masculino. Sin embargo, saca pecho por los resultados que le dio la Eurocopa de 2008, que la selección española acabaría ganando: decidimos meternos de lleno. Hicimos una estrategia de comunicación, de motivación, y de márketing para, ya que la empresa les va a costar tanto dinero ese derecho, tratar de rentabilizarlo. Y en cierta forma lo hicieron, puesto que la cadena consiguió el minuto récord de audiencia de la historia de España. Se trata del minuto siguiente a los penaltis contra Italia, esos instantes son a día de hoy el momento más visto de la historia de la televisión en España gracias a sus 18 millones y medio de audiencia, según recuerda Gavela. La cadena, también consiguió emitir el «spot» más visto de la historia de la televisión.
El ex-director de Cuatro también reflexiona sobre la estrategia deportiva de La Sexta. El deporte puede ser un motor en audiencias, pero considera que finalmente terminó lastrando a la cadena de Mediapro por sus altos costes. Gavela prefirió optar por no tenerlos y disponer del presupuesto para darle más forma a la cadena sin necesidad de basarlo en el contenido deportivo. Respecto a Cuatro, yo creo que nunca se apartó de la línea de rentabilidad. Precisamente La Sexta, por los costes terribles del deporte, la sexta siempre tuvo unas pérdidas enormes. Yo creo que en solo un año cayó por debajo de los 100 millones. Cuatro se movió siempre muy cerca de la línea de rentabilidad, el primer año no recuerdo cuánto perdió, el segundo empatamos las cuentas, que es un milagro, el tercer año perdimos 32 por efecto de unos partidos que hubo, la Eurocopa, y en el último año ganamos dinero. El último año estaba previsto perder 32 millones y ganó 14.
El fin de la etapa de Prisa TV en la televisión en abierto fue una imposición de Mediaset: Prisa TV andaba buscando compradores para la plataforma de pago Digital+ y encontró en Telecinco la posibilidad de deshacerse de parte de la plataforma, pero la cadena de Mediaset realmente estaba interesada en deshacerse de un competidor, por lo que condicionó la compra del 22% de la plataforma a la adquisición de Cuatro. Así recuerda Gavela el capítulo que acabó con su aventura al frente del canal: Yo creo que ha sido uno de los mejores negocios de Prisa en las últimas décadas. Se vendió porque Prisa necesitaba vender activos y hubo un comprador para Cuatro y Prisa optó por vender Cuatro y no otros activos. Hubiera preferido vender el pago –en referencia a Digital+-, según manifestó reiteradas veces el consejero delegado, pero no fue posible. Son vidas diferentes.
Gavela achaca la venta de Cuatro a la mala situación de Prisa, que necesitaba desprenderse de activos, a la mala situación del mercado, propiciada por la reducción de la inversión publicitaria, y al hecho de que, una vez que el canal había consolidado su sitio de partida en el sector audiovisual, necesitaba un nuevo empuje que Prisa TV no podía dar. Ante tal situación, la opción de la venta parecía la más acertada.