El documental «Los olvidados de los olvidados», producido por Odisea, ha conseguido el Intermediate Gold Globe en la categoría Documentales en el World Media Festival de Hamburgo, el prestigioso certamen que premia la labor de los medios de comunicación audiovisual. Tras recibir dicho premio, el documental «Los olvidados de los olvidados» se emitirá en Odisea el sábado 13 de abril, a las 23.00 horas.
Producido en 2010 por Chello Multicanal (Odisea), Televisión Española y Aigua Films, y dirigido por Carles Caparrós, el trabajo aborda la impresionante historia de Grégoire Ahongbonon, un reparador de neumáticos africano que decidió un día dedicarse por completo a una misión: rescatar, curar y reinsertar a los olvidados de los olvidados, a los enfermos mentales africanos.
Los olvidados de los olvidados
Hombres, mujeres y niños, encadenados, la mayoría a la intemperie, privados de comida y agua, algunos de ellos azotados regularmente; o abandonados en las ciudades desde niños por sus propias familias. Esta es la situación en la que se encuentran la mayoría de los enfermos mentales africanos, desde esquizofrénicos graves a simples epilépticos. Una realidad desconocida incluso para la mayoría de africanos, ya que las familias afectadas los esconden por vergüenza o superstición.
Nacido en Benin y emigrado más tarde a Costa de Marfil, donde reside actualmente, Grégoire Ahongbonon comenzó como reparador de neumáticos. Más tarde, se dedicó a invertir en taxis y a ganar dinero, pero lo perdió todo y entró en una depresión severa, que le llevó a intentar suicidarse. Un misionero católico, viendo su situación, lo invitó a sumarse a una peregrinación a Jerusalén. En Tierra Santa, Grégoire llegó a la conclusión de que quería dedicar el resto de su vida a ayudar a la gente, a los más pobres: En 1983 creó, en Bouaké, Costa de Marfil, la Asociación Saint Camille de Lellis para ayudar a los enfermos (en general, no sólo mentales) sin medios económicos del hospital de esa ciudad. En 1991 la asociación se abrió a la asistencia a los presos, a los enfermos de SIDA y a los refugiados de guerra de la vecina Liberia.Y, finalmente, en 1993, inicia la actividad más extraordinaria: liberar, curar, rehabilitar y reinsertar social y laboralmente a los enfermos mentales africanos de diferentes poblaciones de Costa de Marfil y Benin.