InicioBlogNorma Ruiz: "Mi obsesión siempre ha sido ser una artista completa"

Norma Ruiz: «Mi obsesión siempre ha sido ser una artista completa»

Tienes que leer

Pablo Arroyo
Pablo Arroyo
Apasionado del fútbol y del cine, me considero un periodista que combina su amor por el deporte con el arte de contar historias. Con un especial interés por las obras de Quentin Tarantino. Intento explorar la intersección entre el cine y el deporte, analizando cómo las narrativas del fútbol pueden ser tan cautivadoras como las mejores películas. Siempre en búsqueda de la próxima gran historia.
Publicidad
Publicidad

Tras el éxito de «Idilia», donde su interpretación le valió el Premio a Mejor Actriz en el International Filmmaker Festival of New York (IFFNY), Norma Ruiz encara un 2026 decisivo en su carrera con varios estrenos que confirman su versatilidad y proyección. La actriz regresó a la gran pantalla con “La Ahorcada”, el nuevo thriller de terror dirigido por Miguel Ángel Lamata, en el que comparte protagonismo con Eduardo Noriega y Amaia Salamanca. Con motivo del estreno de la película el pasado 24 de abril, pude charlar con la actriz sobre este filme, su carrera y sus próximos proyectos

Norma estás de varios estrenos, proyectos, entre ellos, La ahorcada de Miguel Ángel Lamata, que con el que además ya has trabajado en otros proyectos. Idilia con la que además te llevaste el premio a Mejor actriz en el Festival de Nueva York. También estas preparando una comedia. Son tres películas de tres géneros diferentes y además en muy poco espacio de tiempo. ¿Cómo te preparas cuando las películas y géneros son tan diferentes?

Pues la verdad es que aunque parezca complicado, ayuda bastante que no tengan nada que ver unas con otras. Porque no se te mezcla y se te fusionan los personajes. ¿Qué puede ocurrir? Que estés haciendo dos personajes que se parezcan bastante y entonces tu cabeza diga ¡Ostras! ¿Estoy en esto o estoy en lo otro?

Pero en el caso de Idilia, ahí sí que pedí porque, bueno, era una película muy, muy compleja en la que todo giraba en torno a mi personaje. Tenía un nivel de protagonismo muy alto. Llevaba yo el peso de toda la película. Ahí sí que estuve en las tres semanas de rodaje y el mes previo a la preparación sí que lo tuve en dedicación exclusiva. Aunque fue poco de preparación y de rodaje, pero sí que lo pude conseguir. Por eso se cogieron esas semanas las que yo podía porque si no hubiese sido imposible.

Eso sí que te digo que no podría convivir. Hay cosas que pueden convivir y otras que no pueden. Y en el caso de La ahorcada me pilló además con teatro. Entonces compaginaba, que para mí era un bálsamo porque cuando yo llegaba a Teruel o a Zaragoza a rodar, después de los ensayos, las funciones, las giras de teatro son muy cansadas, los ensayos también, pues llegar a un rodaje de cine era como una masa de aceite, me mimaban y me lo pasé fenomenal en ese rodaje. La verdad es que aunque sea una peli de terror, para mí fue una maravilla de rodaje y lo compaginé muy bien.

Y luego tuve Futbolísimos 2, que también se estrenó en verano. O sea que ha sido… Dos años intensos. Sí, muy intenso, muy intenso. Pero bueno, al final es como… Esta profesión es así, es así de intensa. O todo o nada, es así.

Hablando de la La ahorcada de Miguel Ángel Lamata, con el que has trabajado en la saga de los Futbolísimos ¿te ha resultado más fácil tu interpretación?

Sí, hombre, claro que ayuda. Cuando tú ya conoces a una persona más que Miguel Ángel y yo nos conocimos porque él me llamó para hacer Tensión sexual no resuelta. Entonces, a raíz de ahi, como tardó tiempo en hacerse la película, nos hicimos amigos. Y luego ya han surgido los tres proyectos posteriores en un periodo de tiempo muy largo. Estamos hablando de muchos años.

Y siempre la amistad ha prevalecido, tenemos amigos en común. De alguna manera Miguel Ángel es una persona que está en mi vida, está presente. Entonces eso ayuda cuando va a hacer un proyecto porque no siempre puedes contar con los mismos actores porque a veces no puedes o porque los actores no pueden. Bueno, hay muchos factores que influyen, ¿no? Pero es verdad que nosotros nos entendemos muy bien. Él sabe perfectamente lo que quiere. Normalmente suele escribir el guioon, con lo cual es más fácil.

Porque a la hora de hablar de los personajes, él sabe por qué lo dicen, cuál es el sentido. O sea, le gusta mucho trabajar con los actores y es muy cercano. Entonces es muy fácil trabajar con él.

«La Ahorcada» es el nuevo thriller de terror dirigido por Miguel Ángel Lamata, en el que comparte protagonismo con Eduardo Noriega y Amaia Salamanca

Aunque no es tu primera experiencia con una película de terror, porque ya trabajaste con José Luis Alemán en las dos películas de La Herencia Valdemar. Pero uno repasa tu trayectoria al final tus papeles están más relacionados con la comedia. ¿Notas mucho la diferencia? Porque sí que es verdad que siempre dicen que dentro del cine, dentro del género, quizá el más diferencial es el terror.

A ver, yo creo que es un género complicado. Y como actor, cuando vas a abordar este género, nunca sabes si lo que estás haciendo tiene sentido o no. Porque depende de muchas cosas. Depende de factores externos. En el caso, por ejemplo, cuando grabamos La Herencia Valdemar y La Sombra Prohibida, había muchos efectos especiales. Casi todos nos los teníamos que imaginar. Entonces es un rodaje muy complejo.

Porque realmente pones en duda si lo que estás haciendo tiene sentido. No sabes si la gente se va a creer que estás corriendo, tienes miedo porque, yo qué sé, te ha picado una avispa o porque realmente hay un monstruo enfrente. Entonces, claro, hay algo como muy complicado. Yo tenía, la verdad es que Amaia y yo hemos tenido muy poco juntas en la película, pero compartimos dos momentos en los que realmente eran cómicos. O sea, nosotros los vivíamos como cómicos. Un poco, ¿no? Sobre todo yo.

Yo decía, madre mía, esto que estoy haciendo, a mí me está dando la risa. Entonces, claro, luego, obviamente, tú tienes que saber que eso, luego va a haber una postproducción y ha quedado fenomenal. Pero es verdad que es un género complejo. Pero yo creo que esto ya forma parte del cine. Tienes que tener un acto de fe. Tienes que confiar en lo que estás haciendo. Y luego es sorprendente porque es como magia. Se encaja todo y ves que tiene sentido todo lo que estabas haciendo. Pero lo tienes que hacer con mucho convencimiento.

Repasando tu trayectoria uno puede ver la cantidad de proyectos en los que has trabajado, pero tus inicios fueron realmente en el ballet ¿Qué nos podrías contar de esos comienzos?

La realidad es que yo empecé muy pequeña, haciendo comedias musicales infantiles, bailando con mi hermana, que tenía una escuela, no su escuela, pero ella era profesora de danza y de yin-yasi, de danza española y bailarina profesional. Entonces, digamos que ya me introduce en este mundo, porque en este mundo del baile y de la danza, porque a mí me gustaba muchísimo.

Porque yo iba a sus clases y porque yo era lo que quería, era disfrazarme y yo quería ser una artista. Artista de cantar, bailar e interpretar, las tres cosas. Entonces, yo entro en el conservatorio en Madrid, de danza española, y me pongo a trabajar profesionalmente la carrera de danza española, con toda la disciplina que conlleva eso.

Y a la vez hago comedias musicales infantiles, y a mí siempre me encanta interpretar, me gusta muchísimo. Cuando tú te metes de lleno en una disciplina y eres muy pequeña, no tienes tiempo para muchas cosas más, porque al final era cole, irme a baile, cenar, a la cama, así todo el rato. Entonces, eso va llevando una serie de disciplina diaria, en la que al final acabo sacando la carrera de danza española y bailando profesionalmente. Y llega un momento que digo, ¿y esto? O sea, que bien, pero que me faltaba hablar. Había algún momento que me faltaba hablar, que yo quería expresar más, que dentro de lo que era un ballet eso era muy complicado, a no ser que seas primera figura.

Y empieza a poderme un poco el mundo, el mundillo del baile, el ambiente del baile. Me encanta bailar, y me encantaba bailar, pero no me sentía como identificada con el mundo de la danza. Entonces me lesiono y digo, ostras, esta es la mía, ¿no? Este es mi momento en el que decido que ya está, hasta aquí he llegado, que está fenomenal, pero que yo ya no quiero ser bailarina profesional. Y la suerte que tuve es que me pilló siendo muy jovencita. Entonces me puse a estudiar telemático y mi carrera, digamos, como bailarina, ha servido de formación y complemento absoluto a mi carrera como actriz.

Esos inicios en el baile, ¿te ayudaron cuando empezaste en el teatro musical, en obras como Sonrisas y lágrimas y luego al Compás de Son? Mezclando esa faceta de bailarina con el inicio de tu carrera de interpretación.

Sí, al final son disciplinas que conviven. Ahora todo convive, pero cuando yo salí del mundo de la danza, de haber bailado, es que ya ni me acuerdo. Empecé con 8 años y lo dejé con 19, pues casi 11 años de tu vida. Pues tú eres bailarina. Yo iba a los castings como a ti, pero tú eres bailarina. Yo decía, mira, voy a dejar de decir que he estudiado danza porque parece que va en mi contra. Somos así de raros en este país a veces. Ahora ya no, pero cuando yo empezaba, sí. Entonces dejé de decirlo, porque parecía que iba en contra mía. Era contraproducente. Y claro, pues llega un momento en el que todas esas cosas que yo había hecho como profesional, pues parece que se perdieron un poco. Pero realmente yo lo agradezco un montón porque luego yo, como actriz, he podido interpretar a una Rocío Dúrcal y he podido cantar y bailar, aunque no cantase en todos los temas de la película.

He podido hacer Pasión de Gavilanes aquí y hacer una Rosario Montes también, que cantaba y bailaba. He podido hacer La Boda bailando. Al final, siempre cuantas más cosas sepas hacer, mejor. Mi obsesión se ha pasado de ser una artista completa.

Después de unos años en el teatro, con varias obras y giras, te llega la oportunidad de interpretar tu primer papel en La fiesta ¿Cómo es ese paso del teatro a ponerte delante de una cámara? ¿Qué recuerdas?

Pues la verdad es que tuve la suerte de pasar por la escuela TAI. Ahí es donde surgió esta oportunidad que yo estaba formándome y ahí estábamos siempre en contacto con la cámara. Eso ayudó mucho porque no era una escuela solo de teatro. Aun así, pues imagínate, era un bebé, era súper jovencita, no había ni terminado la carrera y convocaron un casting que yo ni vi.

Estaba en el tablero de la escuela y no me di cuenta y en la muestra de final de curso vinieron en ese momento Violeta, que fue la ayudante de dirección de la película, y dijo, creemos que eres perfecta para hacer de protagonista de la película, de La fiesta, pero no te has presentado al casting. Yo dije, pues es que no sé qué casting es. Y entonces lo hice y me cogieron.

Y ahí fue, pero era un proyecto de final de carrera que luego, ya ves tú, Manu Sanabria, Pocho Villaverde, siguen trabajando, haciendo películas, yo luego hice Frágiles con ellos, montaron Isla Producciones, o sea, fíjate lo que fue todo eso. A veces tienes la suerte de caer en proyectos como, digamos, dotados de una magia y como parece que están como con una varita, ¿no? En el que casi todos los actores que estábamos allí hoy en día estamos trabajando. Luego los directores han seguido trabajando y no es lo normal.

Entonces La fiesta fue un comienzo muy bueno porque además yo era la protagonista de la película y de alguna manera, mira, me he vuelto a reencontrar con Raúl en Idilia, después de un montón de años.

En un futuro no muy lejano, una asociación llamada IDILIA se dedica a reclutar niños con altas capacidades intelectuales

¿Cuándo fue el momento que te diste cuenta de que te podías dedicar a interpretar y vivir de ello?

A ver, yo tenía claro que quería dedicarme a eso pero yo me sentía la peor actriz del mundo siempre he tenido mucha obsesión con la formación, como yo venía de haberme formado tanto y de venir de la danza tenía la sensación de que uff madre mía eso estaba súper lejos todavía pero sí que estaba como dando pequeños pasitos e iba consiguiendo mi sueño poco a poco porque realmente yo creo que cuando uno puede decir que es actor o actriz es cuando consigue vivir de ello o sea tú te puedes sentir muy actor o muy actriz pero si luego tienes que hacer siete cosas para mantenerte pues es complicado decir realmente yo soy actriz, he conseguido mi sueño, vivo de esto hago lo que me gusta.

Entonces en ese momento pues eso lo hicimos gratis, pasó dos años hasta que se estrenó la película fue un sueño el estreno y tal pero yo seguía formándome como actriz yo no trabajaba profesionalmente pero me ayudó mucho porque gracias a ahí busqué representante, encontré una representante y ahí empezaron las pruebas las pruebas serias para series que mi primera serie fue Cuéntame cómo pasó que ahí estuve yo con Pepe Sancho, de secretaria de Pepe Sancho y luego ya vino el auténtico Rodrigo Leal y de ahí yo Silvea ¿no? Fue un sueño porque la verdad es que yo siempre cuento que es verdad que estaba en una reunión de antiguos alumnos de mi instituto ya nos habíamos tomado unos calimochos y me llama mi representante y me dice oye que te quiere ver Elena Arnao te tienes que coger el metro e irte, y digo yo pensando yo no le puedo decir a esta señora que estoy aquí un poquito hola que tal estás, sabes que no es el mejor momento de mi vida, pero claro tú no puedes decir que no puedes ir y yo dije sí sí sí yo voy y me acuerdo en casa de una amiga porque yo no quería ir a casa de mis padres para que no me vieran, tomándome una coca cola peinándome y con ropa prestada allí que me fui yo a esa prueba que me empezaron a dar separatas para que me aprendiera y a mí no me entraba nada yo decía madre mía.

Entonces entre y como no teníamos el texto y nos lo acababan de dar y tal, les hice muchísima gracia y yo creo que fue los dos días o una cosa así, llamaron a mi representante y dijeron mira, es que nos ha gustado mucho Norma pero queremos saber si es capaz de aprenderse un texto y fue maravilloso, entonces ahí ya sí me pasaron una separata me la aprendí, fue todo como una fantasía la verdad es que fue una maravilla es como, era mi primer fijo en una serie y encima con esa gente tan maravillosa quien no había visto Cuéntame y yo me acuerdo que era el 2003 y decían que la serie se acababa tú imagínate, 20 años más tarde terminó y claro es que todo ha cambiado también.

Después de Cuéntame, llega tu personaje de Bárbara en la mítica serie Yo soy Bea, empieza el reconocimiento, la fama, aunque es verdad que no es como ahora con las redes sociales ¿Cómo se empieza a gestionar la fama, que te reconozcan por la calle? al final tu vida cambia y ¿Cómo lo ves con respecto a hoy en dia?

Pues es complicado, es muy raro, porque tú estás trabajando, tú no entiendes muy bien qué es lo que está ocurriendo, yo era muy jovencita y doy gracias de que no hubiera redes sociales porque hubiese sido todavía más raro y antes no eras famoso ni eras conocido, ni eras nada antes tú trabajabas y la consecuencia era que eras conocido que eras famoso, que la gente te reconocía por tu trabajo no porque tú eras mona ni tú hubieses puesto un abrigo bonito o un estilismo chulo ¿entiendes? eso no existía no existía de ninguna manera los referentes eran las grandes actrices que estaban posicionadas o gente de otro nivel cultural social, que estaba ahí por algo, siempre por algo y ahora es al contrario ahora tienes que ser famoso para trabajar, es una cosa muy rara se ha como invertido entonces yo no sé hasta qué punto, no digo que sea malo, pero también hay que valorar el esfuerzo el trabajo y sobre todo lo que es una profesión porque al final esto es una profesión, no nos podemos olvidar.

Yo en ese momento sentía que no había hecho nada fíjate, yo decía, pues yo no he hecho nada ¿sabes? yo acabo de empezar he hecho cuatro cosas y me queda tanto por hacer pero claro, es lo que hablábamos antes cuando vas con esos proyectos tocados por la varita mágica que otro de ellos es Josie Bea pues llega un momento en el que ya no solamente fue mi personaje, sino la serie completa y fue un boom fue un boom social. Un boom personal un boom profesional el cual yo estoy tremendamente agradecida porque yo siempre digo que mi carrera profesional se la debo a esa serie, porque a partir de ahí fue cuando empezaron a surgir pues ahí empezó mi carrera profesional de verdad realmente.

Publicidad
Contenido patrocinado

Últimas entradas

El talento español se reivindica a través del cine en la nueva edición de «Audiovisual from Spain – Where Talent Ignites»

La Academia de Cine acogió la presentación de la nueva edición de "Audiovisual from Spain – Where Talent Ignites", la...

DEJA UNA RESPUESTA

¡Escribe tu comentario!
Por favor introduce aquí tu nombre

Publicidad

Más artículos como este