Los sueños se cumplen y esta quinta edición del Benidorm Fest es una prueba de ello. Un mes después del final de la edición del 2026, «sueños» es la palabra que más se ha repetido en la rueda de prensa para anunciar las novedades para el 2027. Se abre plazo el 6 de Abril para presentar canciones para la próxima edición hasta el 12 de Julio. Repiten Borja Rueda y Sergio Jaén, al igual que Spotify y Univisión. Asha graba en Estocolmo el 14 y 15 de Abril su nueva canción por ser la ganadora del premio Spotify. Esa canción la compuso en Estocolmo hace tiempo y la tenía ahí guardada. Ahora quiere revisitarla. Asha afirma que estamos ante «una oportunidad que ayuda a que los sueños se cumplen». Además, fue como el día de Reyes para Luci y Tony que no sabían nada de lo que les deparaba el premio Univisión. Conocieron que amplificarán la canción ganadora y potenciarán su nueva canción con Tainy como productor. Tony abrió el show de Tainy en Chiclana hace dos años y no se cree que ahora trabajen juntos. «Qué bonito que los sueños se hagan realidad». «Va a haber sueños que se hacen realidad con grandes artistas» avanza María Izaguirre. A la vuelta de Semana Santa habrá más noticias, dando a entender que RTVE hará algo especial coincidiendo con la final de Eurovisión. Pero estos no son los únicos sueños que se han cumplido en esta edición del Benidorm Fest.
Un servidor flipó tanto con la primera edición que quiso estar en Benidorm el siguiente año. El que se agotaran las entradas de las galas en pocos segundos quitó las ganas de estar presente. Gracias a Mundoplus, este año no sólo he podido estar presente, sino que he tenido el lujo de acercarme y conocer de cerca a casi todos los participantes, incluyendo a algunos de años anteriores. Otro sueño más hecho realidad de los muchos que se han materializado en esta edición del «festival que quieres, el que tú quieres». Esta quinta edición del Benidorm Fest, pese a no haber tenido tanta repercusión como otros años, ha conseguido su objetivo: que los fans descubran nueva música y disfruten con una puesta en escena espectacular. Un mes después repasamos esos días en Benidorm, impresionantes y agotadores, empezando por los sueños cumplidos.
La ganadora de este año LUCYCALLYS «lleva siguiéndolo desde la primera edición», las actuaciones «todas son brutales» pero se «quedaría con las de Chanel, Blanca Paloma y La Chispa… aunque todas han sido brutales realmente». Ha pasado de ver el festival por la tele con sus amigas a ganarlo junto a Tony. ATYAT también ha vivido un sueño ya que «hace unas semanas yo estaba en mi trabajo, en mi cole. Pero lo que siempre digo, hay que seguir, siempre hay que intentarlo, no hay que tirar la toalla. «Hay que perseguir el sueño, porque al final llega el momento, llega la oportunidad en el que el sueño se te cumple. No sé qué va a pasar después de esta experiencia que ya está siendo brutal». Era la tercera vez que se presentaba y después de dejar la música momentáneamente su sueño se cumplió al verse elegida este año aunque no pudiera pasar a la final. Puede presumir con ser la favorita de Chanel este año. Dani J se obsesionó con los rankings previos de los fans y consiguió pasar a la final pese a esos pronósticos totalmente fallidos: «Animo a la gente. Está bien que opinéis, que deis vuestra opinión, pero creo que no es justo para los artistas que se creen como rankings porque al final, no se dan cuenta, pero puede afectar negativamente mucho a los artistas. Yo me sentí al principio bajo mucha presión, lo que pasa es que yo soy muy positivo y me tomé, no voy a decir desprecio, pero como esa mala nota por parte de mucha gente, me lo tome como: sí, pues ahora os vais a cagar y me dio energía para trabajar más.»
La experiencia comenzó con eclipse en la primera semifinal. Fue una gala correcta. Un homenaje a la ciudad donde la previsibilidad en sus clasificados ha tenido que luchar contra roturas, problemas de sonido y algún fallo técnico sólo perceptible para algunos. Provocó un final tenso, sin saber realmente que estaba pasando, pero que dejó muy buenas sensaciones y con la efímera posibilidad de que por primera vez un hombre pudiera ser el ganador del Benidorm Fest. La voz de Jordi Hurtado, historia de TVE en estos 70 años de vida, nos daba la bienvenida a la primera semi más allá de las once de la noche con imágenes de archivo emocionando a todas las generaciones. Como no podía ser de otra manera, el vendaval musical debía comenzar con la presentadora que condujo la primera edición con Maxim Huerta y la imperecedera Inés Hernand. Fangoria levantó al público con dos de sus grandes éxitos, nombrando en uno de ellos a Benidorm. Mientras se mostraba el despliegue visual del escenario, que quería homenajear a ese Mirador Del Castillo donde en anteriores ediciones se han ido inmortalizando todos los participantes en sus múltiples ruedas de prensa. Este año sólo pudo recibir a los ganadores el último día por las inclemencias del viento, con SMS de Alerta incluido.
La química entre los presentadores ayudó a que pese a las horas esperando, el público en el Palau estuviera despierto y ansioso. Las tablas de Jesús Vázquez en su deseado estreno en la pública, la ilusión de Javier Ambrosi y la verborrea de Inés ayudaron a los valientes que se quedaron hasta la 1 de la mañana para conocer quien pasaba a la final, con un final más tenso de lo esperado. Pero desde casa era otra cosa. Se veía a los presentadores muy desconectados entre ellos (Inés con Jesús y Javier). El año pasado las coñas de Inés se las respondía y seguía un poco Ruth Lorenzo, pero este año, Inés hacía sus bromas (un poco sin escuchar lo que le decían los cantantes) y daba paso a los otros. Estos solo tenían el sainetillo este de que Javier era muy fan de Jesús Vázquez. Pasaban bastante de los que actuaban y de lo que decía Inés. En el Palau d’Esports l’Illa de Benidorm no nos dábamos cuenta de ello, pero desde casa las percepciones son completamente diferentes. Los tiros de cámara desde fondo del Palau, con el juego de luces, lo hacen muy impresionante, mientras que desde dentro se ve pequeño. Tema aparte es lo bien que se escucha en directo a casi todos los artistas y la diferencia con lo que se escucha en casa. Borja Rueda ha definido el sonido como la asignatura pendiente para mejorar el año que viene.

Lo más importante era la ilusión con la que los participantes afrontaban esta semifinal y que tras conocerlos estos días se les coge cariño a todos. Ya han ganado con el simple hecho de estar aquí. Muy emotivo ver como, justo antes de conocer los resultados, Greg Taro empezaba una cadena de abrazos moviéndose por la blanca Green Room, donde no pudo estar Luna Ki, y que luego se repetiría en las siguientes galas. Esa conexión traspasa a todos los que forman parte de un festival en movimiento y abierto a sugerencias. Gracias por ese cambio en las votaciones, que se modificó tras lo visto en el ensayo del día anterior, porque hacía el final demasiado largo y aburrido. Otro cambio, quizás provocado por la ausencia de Luna Ki, fue quitar la ronda de todos los participantes pidiendo su voto desde la Green Room, y ampliando las primeras declaraciones que hacía cada uno con Inés justo después de su actuación. Una de las novedades de este año, fue que los medios acreditados tuvimos acceso al ensayo de cada semifinal el día anterior. Por eso pudimos apreciar algunos cambios, sobre todo en esta primera semifinal, y que se notaba como la frescura de los presentadores iba decayendo después de tanto ensayo, pero que no se notó en la final del sábado.
De hecho esas declaraciones postactuación son un buen resumen de cada una de sus actuaciones, condimentados con los chascarrillos de Inés que pasarán a la historia. Kitai se creció al tener el pabellón lleno viendo en primera fila gente con sus camisetas pese a que la cámara con la jugaban durante toda la canción decidió caerse y romperse en mitad de su actuación, algo que en todos los ensayos no había pasado. Según Deiv, el batería, el suelo empezó a temblar y ese terremoto que provocó su actuación hizo que la cámara cayera. Las lágrimas de Kenya al final de la gala eran una mezcla de alegría y agotamiento con la sensación de haberlo dado todo y que la fuerza conjunta que han demostrado estos días les ha llevado directos a la final, elegidos tanto por el público como por el jurado. Para eso se lo han currado con su buen rollo, con sus versiones de todas las canciones de sus compañeros, dejando esa sensación de querer seguir escuchándolos durante mucho tiempo. Su sexto puesto en la final es un gran premio para una banda que lleva años haciendo rock, y que sumamos a nuestra mochila musical.

Las segundas en aparecer y las últimas en conseguir su paso a la final fueron María León y Julia Media con una actuación con mucho brilli brilli, un homenaje-copia a las Shakira y J-Lo de la Superbowl. Canción potente bien interpretada por las dos, pese a que no conseguirían tirar el pie de micro a la vez, quizás fruto de la improvisación y que vino para quedarse. Juegan con las luces, juegan con la cámara y con el saber estar que tienen las dos, consiguiendo pase a la final para celebrar el cumpleaños de María. No fueron elegidas por el jurado, pero fue el voto del público el que las llevó a la final, mientras que los otros cinco finalistas sí que coincidieron que fueran elegidos por público y jurado a la vez. Hubo quorum.
La tercera fue la protagonista involuntaria de la noche. Luna Ki, venía toda la semana derrochando sensibilidad y deslumbró en el ensayo general con una propuesta muy cabaretera y sensual. En esta semifinal el público estaba con ella. Fue una de las más coreadas de la noche, pero brilló menos que en el ensayo. Unido a la ausencia de esa luna con la que su silueta nos deslumbró en el final de su actuación en el ensayo del día anterior tuvo menos impacto del esperado y la sensación de que algo estaba pasando. Abandonó el recinto sin pasar por la Green Room. Es una persona hipersensible y no se encontraba bien después de su actuación. Su ausencia provocó desconcierto y preocupación entra los que pudimos tener contacto con ella, pero lo importante es que está bien. Su dedicación es admirable, su poesía urbana es brutal y la echamos mucho de menos en la final. Esta «Bomba de Amor» nos acompañará siempre. Otra a la que subimos a nuestra mochila musical. Al que echamos de menos en la final es a Greg Taro y su «Velita». Mi favorita antes de llegar a Benidorm, pero no tuvo una actuación acertada ni una puesta en escena que potenciase todas sus virtudes. En los días posteriores se le vio contento, relajado y feliz de haber vivido la experiencia y de regalarnos esa «Velita» para siempre.
Los que tampoco pasaron a la final, pese a ser elegidos por el Jurado, fueron Dora y Marlon con su brutal «Rakatá», una verdadera experiencia religiosa. Prometían guarrear en el escenario y lo consiguieron, con una vidriera de iglesia que mostraba lo irreverente de la canción y que visualmente hacía un contraste espectacular. Muy cercanos durante toda la semana, Dora mostraba sus ganas de que este largo recorrido terminase y se les volvió a ver muy relajados y disfrutones los días posteriores. El talento de Dora es espectacular. Precioso el vídeo de presentación viéndola cantar con su madre. Seguiremos hablando de ella durante mucho tiempo y la pareja que hace con Marlon es pura química. Esperamos que sigan colaborando juntos.
Las sorpresas de la noche fueron los chicos. Izan Llunas dejó con la boca abierta por su combinación de baile, sensualidad y voz convirtiéndose en uno de los favoritos, que luego refrendaría en la final con un cuarto puesto. Mikel Herzog Jr demostró que, pese a que le tembló la voz al inicio, con una puesta en escena sencilla, centrándose en él y en su primera canción, consiguió ponernos la piel de gallina. Luego su fuerza inicial se diluyó con una décima posición en la final, pero cumpliendo el sueño de cantar su primera canción en un escenario espectacular y sólo con 3 puntos de diferencia respecto a Maria y Julia las octavas clasificadas. El otro que nos dejó impresionados fue Kenneth con una potencia en su actuación, muy a juego con su canción, que consiguió el pase sin problemas a la final, donde su último puesto no refleja la calidad de su actuación. Ilusionante sus ganas, su forma de comerse el escenario y la conexión que demuestra con Izan. Esperamos colaboración juntos en el futuro.
Pero en esta semifinal estaban los tapados de la noche y posteriores ganadores. Los que consiguieron que el público corease su «T Amaré» desde el primer ensayo, bailando el estribillo levantando el brazo abriendo y cerrando la palma. Una actuación correcta pero no destacable, basándose en el saber estar de LUCYCALYS y su complicidad con Tony Grox. Lo que decidió su victoria en la final fue la fuerza del estribillo que se repite hasta la saciedad y perdurará en nuestra memoria durante todo el año, pese a que algunos pensábamos que les iba a pasar como a Marlena, donde entraban los bailarines demasiado tarde, y se iban a quedar sin llegar a la final.
Con intermedio en el Paloma San Basilio hizo lo que quiso, pero dada la ausencia eurovisiva, careció de interés para la mitad de los asistentes, lo mismo que pasó en la segunda semifinal con Luz Casal. Terminamos la primera semifinal con preocupación por Luna Ki, y con la sensación de que los chicos nos habían dado una grata sorpresa. Pero es que lo más potente estaba reservado para la segunda semifinal donde, casi literalmente, hubo tortas para lograr un puesto en la final. Segunda semifinal que empezó con retraso por el fútbol y que permitió acelerar el inicio directamente con Abraham Mateo, ya sin que se le cayera el micro como ocurrió en el ensayo del día anterior. Abraham demostró que los problemas de sonido no van con él y empezando con el listón muy alto una gala que sería calificada por el Jurado como la mejor en los 5 años de historia del Benidorm Fest, por el nivel y la calidad de los participantes.
ASHA arrolló metiéndose literalmente en el Limón Express, el tren turístico de la Costa Blanca, donde dejó al público del Palau sin ver su maravillosa actuación, colorida y perfectamente coreografiada con los bailarines entrando y saliendo del vagón. Algo se pudo vislumbrar de lo que luego pasaría en la final, porque pese a tener que ver su actuación en las pantallas, el público coreaba los «La,la,la» del estribillo con mucha fuerza. En la final ASHA sería la favorita del jurado, ganaría el premio Spotify y se quedaría con un merecidísimo segundo puesto.
Las tortas por entrar en la final dejaron fuera de ella a los veteranos Funambulista, que se quedó con el voto del público, a Ku Minerva y a ATYAT. Funambulista sonó espectacular pero quizás su puesta en escena no fue tan espectacular para llevarse el favor del jurado. Ku Minerva con una canción potentísima, a la que auguramos un largo recorrido este verano, tampoco pudo clasificarse. Nos llegó con su historia de volver a la primera línea musical tras 30 años de su hit «Estoy llorando por ti». «No volveré a llorar» será un lema que demuestra el resurgir de alguien que sufrió mucho por la música y decidió tener una vida normal. De hecho ha tenido que pedirse vacaciones en su puesto de administrativa para poder estar en el festival. Seguro que ha sido un sueño volver a interpretar canciones potentes con ese look Alien subida a una plataforma que no paraba de subir y donde algunos temíamos por su integridad.
Los otros bendecidos por el público y el jurado fueron The Quinquis, con una actuación potentísima, resaltando las cualidades de la canción y volando directos a la final donde consiguieron un séptimo puesto. Esa moto voladora nos dejó impresionados en su semifinal y provocó, junto con su desparpajo y ese temazo, que tengamos muchas ganas de seguir escuchando sus nuevas canciones. Como contaron en su vídeo de presentación, este proyecto nació para ir haciendo colaboraciones, pero se quedaron enamorados de la voz de Maxi Jeremies y van a continuar trabajando juntos, a la vez que Sergio Sastre sigue con Miss Cafeína. Otro bendecido por el público fue MAYO, que llegó a la final aupado por sus seguidores que se ha ganado a pulso desde su paso por Operación Triunfo, y con una coreografía perfecta que puede repetir milimétricamente sin pestañear. Una prueba del trabajo y cariño que ha dedicado a ese «Tócame». La actuación de Rosalinda merece mención aparte por ese plano secuencia en el que cambiamos de color y de dimensión. Es una actuación que gana con cada revisionado. Muy pitado el voto del jurado que provocó que se quedará en un tercer puesto, cuando hubiese sido una muy justa vencedora. Miranda y bailamamá fueron divertidísimos consiguiendo el hueco en nuestro corazones y el quinto puesto.
La guinda del pastel son las actuaciones estrella de la final, sin contar la vuelta momentanea a la música de Jesús Vazquez. Muy emotivo y significante volver a ver a Melody, después de todo lo ocurrido el año pasado. Hizo una entrada soberbia y espectacular mezclando sus tres últimos éxitos, empezando con una nueva versión de «Esa Diva». También fue emotivo ver la vuelta de Chanel a ese escenario que le dio todo. Quiso demostrar que es mucho más que «SloMo», por eso sólo nos regaló unos segundos finales de ella en su actuación, donde hizo un remix de algunos de sus temas en estos 4 años. Pero sin duda el mejor regalo, y la actuación que algunos hemos repetido más veces desde entonces, fue el Karaoke improvisado que empezaron los presentadores con «Zorra», para dar paso a una Nebulossa más reivindicativa que nunca, un Agoney dejándose de susurros para demostrarnos que sigue presumiendo con su voz y su presencia, a Blanca Paloma brillando en una baldosa, a Jorge González con más ropa pero con más fuerza si cabe y muchísimo fuego, un Almácor metiéndose al público en el bolsillo una vez más con esos «Brillos Platinos», a Daniela Blasco que sigue siendo potente y fresca un año después, para terminar con Vicco y su «Nochentera», repitiendo los bailarines que en su primer paso por el festival. Como colofón ese «Eres tú» con todos los artista abrazos y espectacular collage en la pantalla de todas las actuaciones de todos los participantes en todas sus ediciones. Un regalo para los fans del director de este año, Borja Rueda, donde uno no sabía donde mirar, y pese a que no todo fue perfecto, es una muestra de los buenos momentos que nos ha regalado este festival. Llega a su quinto año en un punto de inflexión.
El futuro pinta muy bien. En esta edición ha demostrado que no necesita a Eurovisión para sobrevivir. Se avecinan cositas, como avanzó Maria Izaguirre, directora de comunicación del RTVE, y que lleva los mandos del Benidorm Fest desde su inicio. Quizás un festival Iberoamericano tras la colaboración de este año con Univisión, algún evento para competir este año con el Festival de Eurovisión… La materia prima la tienen, ya que en estos cinco años tienen un cartel de artistas impresionantes. Algunos siguen volviendo a Benidorm, tanto para las fiestas, las actuaciones en los Euroclub que son un regalo para los fans, por lo que se puede preparar algo muy bonito que no se quede sólo en la semana del mes de Febrero. Queda Benidorm Fest para rato y ha sido un sueño poder cubrirlo.
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