Pablo Chiapella da un nuevo paso en su carrera televisiva como presentador de un original programa donde personas anónimas se embarcan en la búsqueda del amor verdadero. Con un tono cercano, divertido y sorprendentemente sincero, el actor se convierte en una especie de “comandante del amor”, guiando a los participantes mientras comparten sus secretos, se conocen sin filtros y se atreven a apostar por una conexión real más allá de las apariencias. Un espacio donde la autenticidad, el humor y la emoción serán los grandes protagonistas.
¿Qué tal se te da eso de hacer de Celestino, de Comandante del amor?
Bien, bien, estoy disfrutando mucho. Sobre todo estoy sorprendido con las ganas que tiene la gente de encontrar el amor real. Y de lo atrevidos que son, ¿no? O sea, cosas que a lo mejor te enterarías al estar con una pareja por sí sola a lo largo del año, año y pico. Incluso tardarías más en confesarla. Aquí tienes el valor de entrar y decirlo de primeras.
Oye, hago esto, o me gusta esto. Eso está generando un punto de partida muy sincero a la hora de encontrarse entre ellos. Porque cuando se van de viaje, obviamente, ya sabes casi lo peor que arrastra. Y creo que ya nos contarán a largo plazo, pero va a facilitar mucho la relación entre ellos. Porque, bueno, ahora ya sólo falta conocer las cosas buenas, ¿no?
Hoy en día se miente mucho en el amor, ¿no? También por aplicaciones, la gente vende lo bonito, pero los secretos siempre se quedan ahí.
Sí, mira, ese es otro punto de vista que está guay. Porque es verdad que las redes tienden a idealizar la vida de todos y parece que hay peña que vive en un crucero, ¿no? Y que todo el mundo tiene barco. No, todo el mundo tiene barco. Hay mucha mentira en las redes. También en las que yo por mi generación y por mi relación no he usado las aplicaciones. Porque llevo con Natalia 18 años y salieron después. No las he usado, pero sí que se dé buena tinta que la gente miente mucho, incluso con la foto y tal, ¿no? Aquí vamos de cara. Aquí la sinceridad y saca tus mierdas.
Comentabas antes del valor para venir y soltar tus secretos ¿qué crees que motiva a la gente para plantarse en un plató y de repente confesar sus secretos?
Yo creo que hay un perfil de gente que le gusta divertirse, le gusta el show, le gusta la televisión y le gusta vivir la experiencia de estar en un plató y que luego le digan oye, te he visto en la tele, ¿eso hay parte? Y oye, hay gente que con eso se divierte y le hace feliz y me parece estupendo. Y luego hay gente que igual necesita ese empujoncito, para afianzar y creer en sí mismo y decir ostras, pues ya que me han encontrado en este lugar y con toda España viéndolo, pues voy a apostar. Voy a apostar por el amor.
¿Qué crees que es la receta del amor? ¿Qué consejo darías?
Yo creo que la sinceridad es esencial. Desde mi punto de vista es fundamental el sentido del humor. Ya no ser mega divertido, pero que los dos conectéis en un lugar donde los dos os riais de algo en común. ¿Sabes? Me parece que eso es importante. Sinceridad y luego paciencia. Para que el amor dure, desde mi experiencia ya de largos años, hay que ser muy paciente. Y aceptar mucho al otro.
Si fueras un personaje anónimo, ¿tú, por ejemplo, serías capaz de participar?
No, no. No, yo prefiero ir contando mis perlas, mis perlitas, ir contándolas poco a poco.
¿Pero entonces tienes secretos inconfesables?
Hombre, claro, todos las tenemos, pero tú lo has dicho, inconfesables. Los renuevo cada tres años. Todo el mundo tiene su espacio para generar buena maleta ¿Sabes? Es así. Que al final todo el mundo tiene, por suerte. Oye, está bien, aparte no hay que ir a pecho descubierto en todas las relaciones ni con todo el mundo. En mi caso, pues siempre ha ido muy relacionado al mundo, al intentar divertirme o hacer divertirse a otra persona. Ha sido un poco mi herramienta para conquistar.
Es un casting muy amplio ¿Quién es tan sorprendido más? ¿Los jóvenes o las personas más mayores?
Te tengo que decir que de momento no he tratado, no he hecho ningún caso con personas mayores porque llevamos aún muy poquito tiempo. Hemos hecho pilotos, ensayos y poquito más. Y el otro día que íbamos a empezar con los casos de las personas más maduras, por tiempo no lo pudimos hacer y lo estoy deseando. Porque la gente mayor está en ese punto de no rubor, que ya dice, bueno, ya estoy aquí, ya voy para adelante con todo, me da igual lo que pienses y lo que digas, y lo estoy deseando y seguro que nos van a sorprender.
¿Tienes un referente en esto de ser comandante del amor? No sé si hay algún representador, Bertín, Jesús Puente…
Jesús Puente en todo caso. Bueno, bueno, bueno. Jesús Puente sería un referente. Era un tío que escuchaba, era un tío que no hacía sangre sobre la herida. Era muy cercano, sin duda Jesús Puente. Vamos, hablando de esto concreto, que es el amor y las parejas y la gente que viene a la tele, Jesús Puente claramente.
Cuando te ofrecieron este proyecto, no sé, porque al principio nos quedamos sorprendidos con tu nombre, no nos imaginamos en un programa así. ¿Qué pensaste? ¿Te costó decir que sí?
Pues en parte no, porque tenía ganas, tenía ganas de volver a la televisión española desde que hice El Paisano. y tenía ganas además de cambiar de aires. O sea, yo soy intérprete sobre todas las cosas, eso hay que entenderlo, que soy actor, y esto es un regalo. O sea, quiero decir que esto es una cosa que no a todos los intérpretes les llega tampoco y lo vi como una oportunidad para encontrar otro lugar en mí, para descubrirme a mí mismo y para ponerme a otra meta, sinceramente. O sea, tenía claro que quería investigar este terreno, entonces no me costó porque tenía muchas ganas de hacerlo y aquí estoy, entonces como salga, pues ya veremos. Pero en el momento voy a tope.
Yo lo que valoré en este programa es que el trato con las personas iba a ser cercano, iba a ser escucharlos y eso me interesa, ver cómo piensa la gente, la gente de la calle y cómo se relacionan y ver hasta dónde pueden llegar a la hora de abrirse el canal y contar sus secretos me parecía interesante.
Y creo que tiene también un punto que puede ser muy cómico, sin dejar a nadie en evidencia y sin hacer sentir a nadie incómodo, pero hay una delgada línea ahí del humor porque hay secretos que dicen, macho, tío, en serio, ¿comes pienso de perro? O sea, vamos a ver.
¿Has notado el cariño que te tiene la gente después de verte tantos años en una serie tan seguida?
Sí, la verdad es que tengo suerte de que sí, noto, sí, noto, lo noto sí, noto, sí. Sí, noto que la gente me tiene cariño, la verdad, y lo agradezco y agradezco mucho también que hayan entendido que Amador es una extensión y sobre todo es una parodia de un tipo de personaje, ¿sabes? Eso está muy bien porque han entendido que yo he visto… Pero en la calle todavía confunden un poco.
Cada vez menos, he pasado por todas las fases ya, son muchos años, 18 años, y lo tengo bastante asumido todo y lo llevo bastante bien. Sé que cosas que si no me quiero enfrentar a ellas no debo ir yo a según qué sitios y ya está, y luego la gran mayoría de la gente es educada y cada vez, por suerte, cada vez con el paso del tiempo, a pesar de que sigue habiendo gente que me ve y ve a Amador, cada vez más noto que la gente se dirige a mí tal y como soy, que es otro motivo por el que me interesa este formato, también para presentar otra cara y para que la gente vea que Amador no existe, básicamente.
Has interpretado papeles en series, películas y ahora vas a hacer un programa, ¿te enfrentas a este reto como una forma de mostrar al Pablo verdadero y no a los personajes que interpretas? Aunque haya una parte cómica.
Sí, poder hacer bromas y siempre te pones en un lugar, ¿no? Porque al final, incluso aunque tengas que tener una conducción desde la cercanía, uno cuando se pone en unas circunstancias nuevas, al final todos nos ponemos un cierto personaje. Ese personaje yo también lo tengo que encontrar, pero es desde mí, no es un personaje, no hay interpretación, no hago de un comandante que está en un aeropuerto. Otra cosa es que todo el atrezo apunte hacia ahí, pero yo soy yo e intento ser lo más fiel posible a como yo soy.