Se trata de la nueva película dirigida por Mel Gibson, llena de acción y emociones fuertes.
Amenaza en el aire trata sobre Daryl, un piloto (Mark Wahlberg) que debe transportar en su avioneta a Madolyn (Michelle Dockery), teniente general, y a Winston (Thoper Grace), testigo judicial, a un juicio en Seattle. Mientras que el viaje evoluciona se descubre quien es quien realmente dice ser y cómo lidiará cada personaje con la situación para que se celebre, o no, el juicio.
Amenaza en el aire es una película de «acción tradicional», si es que ese género pudiera existir. A lo que me refiero es que trata de una película muy fiel a todas las características relacionadas con la acción, buenas coreografías, emociones fuertes y efectos especiales sorprendentes.

Wahlberg muestra otra faceta actoral metiéndose en la piel de un amigable piloto que no es lo que parece. Acostumbrados a verle en papeles de comedia, esta imagen poco frecuente de él se convierte en algo muy refrescante de disfrutar.
También cabe mencionar que esta película representa un posible regreso al cine para Gibson como director después de ausentarse del rol casi diez años.
Por eso, a pesar de que esta película puede pecar de tener un guion demasiado sencillo, funciona y nos deja con un buen sabor de boca al salir de la sala de cine.