«Norbert» la nueva película de animación dirigida por José Corral Llorente, llega como una propuesta refrescante y ambiciosa en el panorama de la animación española. Tras su paso por festivales como el de Sevilla, donde recibió elogios por su estética vibrante y mensaje inclusivo, la cinta finalmente se estrena para un público amplio. A primera vista, «Norbert» promete un viaje lleno de color, humor y aventura, pero ¿logra cumplir con las expectativas?
La película nos presenta a Norbert, un espía torpe y optimista que vive en un país monocromático y regido por la perfección. Por azares del destino, se ve envuelto en una misión que lo lleva a Colorlandia, un lugar caótico, diverso y lleno de vida, que contrasta con su propio mundo gris. A medida que Norbert interactúa con los extravagantes habitantes de este lugar, la historia se convierte en un viaje de autodescubrimiento que explora temas como la aceptación, la amistad y la importancia de la diversidad.
La animación en 3D adopta un estilo «cartoon» que juega con formas exageradas y colores vibrantes, otorgándole una identidad única. Los escenarios son un derroche de creatividad, con detalles que invitan al espectador a explorar cada rincón del mundo imaginado por Corral Llorente y su equipo. Sin embargo, este despliegue visual, aunque impresionante, puede llegar a resultar abrumador en ciertos momentos, debido a la falta de ritmo frenético de algunas secuencias. En cuanto a la narrativa, Norbert apuesta por una estructura sencilla y accesible, propia del cine familiar. La historia avanza con fluidez, apoyada en situaciones cómicas. Sin embargo, el guion a veces cae en clichés del género, especialmente en el arco de transformación del protagonista. Norbert, aunque carismático, sigue una evolución predecible: el clásico héroe que, al principio, se siente fuera de lugar, pero termina aceptando sus imperfecciones y encontrando su lugar en el mundo. Uno de los puntos fuertes de la película es su capacidad para transmitir un mensaje positivo y necesario sobre la diversidad y la tolerancia. A través de la interacción de Norbert con los habitantes de Colorlandia, se invita al espectador a reflexionar sobre la importancia de aceptar lo diferente y abrazar la imperfección como algo inherente a la vida.
Sin embargo, para los espectadores adultos, especialmente aquellos acostumbrados a obras animadas con mayor profundidad narrativa, Norbert puede sentirse algo ligera. La película apuesta por un enfoque familiar que prioriza el entretenimiento y el mensaje por encima de una narrativa más elaborada o matices en sus personajes. Esto no desmerece su valor como propuesta cinematográfica, pero deja la sensación de que, con un poco más de riesgo en la historia, podría haber alcanzado un nivel superior.
En conclusión
Norbert es un soplo de aire fresco en la animación española, con una estética cautivadora y un mensaje que resuena en cualquier edad. Aunque su narrativa pueda pecar de predecible y su ritmo resulte algo abrumador en ciertos momentos, la película consigue divertir, emocionar y dejar una enseñanza valiosa. Es una obra que, sin reinventar el género, demuestra que la animación española tiene el talento y la capacidad de competir en el panorama internacional.