El panorama de la televisión local en España corre el riesgo de cambiar drásticamente debido al reparto de licencias que están efectuando algunos gobiernos autonómicos para favorecer a «grupos afines» y al cambio tecnológico, informaron a Efe representantes de asociaciones del sector.
Un total de 2.130 canales de ámbito local operan actualmente en España, según datos del Ministerio de Industria, Turismo y Comercio, y de ellas, una mayoría considerable lucha por su supervivencia en un contexto en el que, además de la necesidad de afrontar los avances tecnológicos, aparece la supuesta connivencia del gobierno regional de turno con poderosos grupos de comunicación.
Es lo que ocurre ahora en Madrid y en Baleares y es lo que sucedió no hace mucho en Galicia, aún con Manuel Fraga como presidente en funciones de la Xunta.
El Gobierno de Madrid, del PP, concedió licencias para los nuevos 40 canales de televisión digital terrestre a, entre otros, Libertad Digital TV, Unedisa Telecomunicaciones S.L., Canal 7 y Kiss TV Digital, mientras que el de Baleares, también del PP, hizo lo propio con Canal 4, Canal 37, Televisión Popular de Mallorca, Falcó Produccions o Brotae, entre otros muchos.
Estas adjudicaciones han suscitado la protesta de las principales asociaciones de televisiones locales de Madrid y Baleares por cuanto consideran que favorecen a «grupos amigos» de los respectivos presidentes autonómicos, Esperanza Aguirre y Jaume Matas.
En declaraciones a Efe, el presidente de la Asociación de Televisiones Locales de Madrid, Francisco Pérez, aseguró que los gobiernos autonómicos «reparten el bacalao» en el espectro televisivo para tejer «una red de medios afines que les ayuden a sobrevivir«.
Por ello, las televisiones locales piden la creación de «autoridades audiovisuales independientes« con el fin de «definir el escenario» y fomentar «el pluralismo» y en esto, apuntó el también presidente de Tele K, una cadena del madrileño barrio de Vallecas, aquellos ayuntamientos que apuesten por contar con una televisión o aquellos grupos vecinales que decidan montar una cadena juegan un papel fundamental.
Según señaló a Efe el experto en comunicación de la Universidad de Santiago de Compostela, Marcelo Martínez, el problema radica en «la concentración» que algunos grupos ejercen en este espectro y, por tanto, en «la posición de fuerza» que adoptan.
Esta es la situación que denuncia el presidente de la Xarxa de televisiones locales de Mallorca, la más importante en Baleares, Miguel Olivé, para quien el Gobierno insular ha concedido licencias a una empresa (Brotae) cuyo director general es el antiguo jefe de Gabinete de Matas o a otra -Falcó Produccions-, «una estructura caciquil montada en torno al presidente del PP en Baleares -Pere Rotger- «que resultó muy beneficiada en el reparto de licencias.
Y en Galicia, el anterior presidente, Manuel Fraga, concedió pocos días después de perder las elecciones dos licencias televisivas a la COPE y al grupo Voz, lo que, en opinión de Martínez, perjudica a las televisiones locales puesto que obstruyen frecuencias que bien podrían ser aprovechadas por consorcios gallegos.
Junto a la concentración empresarial con reminiscencias políticas, las televisiones locales también han de hacer frente a la evolución tecnológica. El Gobierno aprobó hace apenas dos semanas el Plan Técnico Nacional de la Televisión Digital Terrestre (TDT), el cual establece los requisitos para que los canales de televisión emitan en formato digital en 2010.
Sin embargo, y a pesar de que este formato permitirá «llegar a más gente» y conseguir un producto «más plural«, Pérez manifestó que «ninguna está preparada» para el trasvase al nuevo formato, una opinión que comparte Martínez, para quien «muchas televisiones no podrán dar el salto por cuestiones económicas«.
Un repaso por el mapa de las televisiones locales en España, más de dos mil, muestra un repertorio variopinto de canales que dependen de los ayuntamientos, de canales que controlan grupos «potentes» de comunicación (Localia, del Grupo Prisa, o Popular TV, de COPE) o pequeños comerciantes locales o, incluso, de canales cuya programación ocupan en exclusiva servicios de tarot o de venta de aparatos de gimnasia.
La comunidad autónoma con mayor número de canales de ámbito local es Andalucía, que cuenta con 128, seguida de Comunidad Valenciana (77), Madrid (69), Cataluña (en torno a 65), Castilla y León (42) y Galicia (32).
Mientras, Navarra (3), Murcia (6), La Rioja (7) y Cantabria (8) son las que menos canales tienen, siempre la información de las agendas de comunicación de cada región.
El vicepresidente de la principal asociación de televisiones locales de Andalucía (ACUTEL), y una de las más destacadas de España, José Luis Moreno, concluyó, no obstante, que «la principal amenaza» la constituyen «los grupos amigos» de los Gobiernos autonómicos.