Telefónica ha notificado a la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) la adquisición de DTS Distribuidora de Televisión Digital, propietaria de Canal+, con el objeto de someter la operación al visto bueno del organismo encargado de regular el mercado de las telecomunicaciones.
Con la notificación de la operación se inicia la primera fase de estudio de la misma, en la que la CNMC dispone de un mes de plazo para pronunciarse. En caso de requerir un análisis más profundo, la compra pasaría a segunda fase, cuya duración podría oscilar entre tres y cuatro meses.
En el estudio que ahora se inicia el regulador podrá autorizar la compra, prohibirla o subordinarla al cumplimiento de determinados compromisos y condiciones, para lo que, llegado el caso, Telefónica podrá remitir sus propuestas.
En la compra de Canal+ y a la vista de sus posibles implicaciones para la competencia, es probable que la CNMC la apruebe en fase dos y con condiciones, lo que podría alargar los plazos hasta el próximo año, informaron a Europa Press en fuentes del sector.
Hace apenas diez días, el presidente del regulador, José María Marín Quemada, anunció que la Comisión Europea había acordado dar curso a su decisión de finales de agosto y remitir a la CNMC el análisis de esta operación de concentración.