La operadora decide segregar ese activo de su televisión digital para poder aportar así los 425 millones de deuda estipulados a la nueva Sogecable
Telefónica ha decidido adquirir los derechos de emisión del Mundial de Fútbol de Alemania 2006 que poseía Vía Digital por un importe de 100 millones de euros. La decisión, que fue confirmada ayer por fuentes de la operadora, viene motivada por la renegociación que han mantenido Sogecable y Telefónica sobre la deuda que debía soportar la plataforma única.
En el acuerdo suscrito en mayo se acordó que la nueva Sogecable nacería con un pasivo de 1.230 millones de euros, de los que 621 aportaría la actual Sogecable y 609 millones Vía Digital. Posteriormente ambas compañías decidieron modificar ese reparto, de modo que Sogecable aportaría 705 millones y Vía Digital 525 millones. Pero los equipos financieros de Sogecable, teniendo ya en cuenta los condicionamientos del Gobierno, concluyeron que la deuda fijada era excesiva por lo que sería preciso rebajarla al menos en 100 millones de euros.
Por ese motivo la situaron finalmente en los 1.130 millones y solicitaron a Vía Digital que aportara tan sólo 425 millones de deuda a la nueva plataforma. Para hacerlo posible, Telefónica decidió adquirir los derechos del Mundial 2006 que había adquirido su plataforma por 100 millones de euros pese a que su valor en libros rondaba los 140 millones de euros. Ahora ese activo pasa a formar parte de Telefónica Contenidos que podrá explotarlo con posterioridad.
Gran Vía
Finalmente, y pese a que en la época en la que Juan José Nieto presidía Admira se había anunciado que la filial de medios de Telefónica compraba a Vía Digital el canal premium «Gran Vía» por 240 millones de euros, la operación no se llegó a cerrarse nunca. Por este motivo ese canal continuará formando parte de los activos que se traspasan con Vía Digital a la nueva Sogecable.
Una vez cerrada la fusión digital, el presidente de Telefónica, César Alierta, consigue poner fin a un grave problema financiero que le restaba entre 360 y 480 millones de euros anuales de los beneficios de la operadora. Los análisis realizados por los responsables de la compañía ponían de manifiesto que el problema económico de Vía Digital era endémico, hasta el punto de que no entraría en rentabilidad nunca. La solución pasaba bien por cerrar la plataforma bien por lograr la fusión con su competidora. Alierta y su equipo de colaboradores ha puesto todo su empeño en esa última posibilidad que consideraban más acertada para la operadora y que ahora han conseguido apuntalar con éxito.

