La operadora comunicó el 10 de mayo que a partir de junio la facturación se realizaría desde la matriz de Vodafone España, pero no será posible dado que el proceso de fusión ha tenido que ser pausado.
Desde Vodafone se apunta a causas sobrevenidas de orden jurídico como motivo de la pausa que se aplicará sobre el proceso, cuya finalización se estimaba para el pasado 1 de junio. Gracias a este retraso, la facturación se seguirá realizando desde la empresa Vodafone ONO, heredera directa de la antigua ONO, que aún no ha podido ser integrada en Vodafone España.
Vodafone se ha visto obligada a comunicar a sus clientes que sigan usando sus datos de cliente actuales, ligados a Vodafone ONO, para cualquier comunicación, facturación o pago y que, por tanto, no tengan en cuenta la comunicación oficial realizada el pasado 10 de mayo.
Esta pausa del proceso no repercutirá en las características de los servicios que ha venido prestando Vodafone ONO, por lo que a nivel técnico no habrá ninguna consecuencia.
