Desde el 3 de Abril de 2010 no existen en España de manera generalizada emisiones de televisión analógica. Un año después, la TDT se encuentra en pleno proceso de cesión de frecuencias para permitir la prestación en la banda de frecuencias de los 800 MHz (utilizada actualmente por la TDT) de servicios de telecomunicaciones como internet de movilidad. Esta cesión de frecuencias entre servicios de distinta naturaleza ha sido denominada como dividendo digital y culminará el 1 de enero de 2015, cuando las emisiones de TDT en esta banda habrán sido apagadas.
Por otra parte, las distintas operadoras de televisión cuentan ya con una capacidad equivalente a un canal múltiple que les permite emitir, según la legislación vigente, hasta cuatro canales diferenciados de televisión, a los que se pueden añadir versiones de estos canales en calidad de alta definición.La reubicación de frecuencias y la ampliación del espectro asignado a cada operador desembocará en la necesidad de que los hogares hagan frente a un nuevo proceso de adaptación de la cabeceras de telecomunicaciones de sus viviendas para poder recibir las nuevas redes de emisión que sustituirán a las actuales en un periodo estimado de dos años, adelantando así la cesión de las frecuencias para los servicios de telecomunicación.
La futura distribución de los canales
A las señales que se activaron en 2005 para el transporte de los primeros canales privados de TDT (cadenas generalistas, Neox, FDF, Disney Channel…), cuya denominación es SFN y que emplean la banda que ahora se necesita desalojar, se unieron el pasado año 2010 tres nuevas redes, denominadas MPE1, MPE2 y MPE3, que permitieron ampliar la oferta de canales gracias a la llegada de Nitro, La Sexta 2, MTV, Boing… así como canales de alta definición (Antena 3 HD, Telecinco HD, La Sexta HD). El pasado mes de marzo se reagruparon algunos canales para poder cesar la emisión de la red SFN1 (canal 66) en la siguiente etapa, que llegará previsiblemente en junio.
Tal y como ya informó Mundoplus.tv el pasado mes de febrero, en la próxima etapa se sumarán tres nuevas redes de emisión, denominadas MPE4, MPE5 y MPE6, que replicarán las señales de las redes tradicionales (redes SFN2, SFN3 y SFN4, que emplean los canales 67, 68 y 69 en la mayor parte del país) para realizar una emisión simultánea que permita la adaptación de las cabeceras en los hogares y migrar de una señal a otra sin perder en ningún momento la programación de televisión de ningún canal. Una vez que los hogares españoles accedan a las nuevas redes MPE4, MPE5 y MPE6, serán apagadas las restantes señales antiguas (redes SFN) y podrán comenzar a explotarse los nuevos servicios de telecomunicaciones comúnmente agrupados bajo el término 4G.
En ese momento, existirá una nueva reagrupación de canales que exigirá resintonizar los televisores o receptores TDT aunque ya no será necesario realizar ajustes en la instalación. Una vez que culmine el proceso, las ya activas redes de emisión MPE1, MPE2 y MPE3 se convertirán en las frecuencias definitivas para las emisiones de los canales de Cuatro, Telecinco y Antena 3, respectivamente. Por otro lado, las citadas redes que se activarán próximamente, MPE4, MPE5 y MPE6, servirán para hacer llegar a los hogares, una vez que acabe el proceso de reubicación de canales, los canales de La Sexta, Net TV y Veo TV, respectivamente.
Otros retos
La TDT también se encuentra con otros retos dispares. La implantación de la alta definición ha sido regulada recientemente para obligar a las cadenas a que informen convenientemente cuando emitan contenidos producidos en alta definición con el fin de no llevar a confusión a la población acerca de cuándo está viendo contenidos en alta definición real y cuándo no. Además, para facilitar la adaptación de la alta definición en los hogares, el Gobierno prohibió el año pasado la venta de televisores de 21 ó más pulgadas que no cuenten con sintonizador compatible con señales de alta definición.
Otro reto es la regulación de las televisiones de proximidad. Las entidades de radio y televisión que realizan emisiones de conformidad con la Ley 56/2007, con una antigüedad al 1 de enero de 2009, pueden seguir emitiendo en el mismo ámbito territorial de cobertura en el que lo venían haciendo. Esto fuerza a que tanto el Ministerio de Industria, que habilita la planificación técnica de los canales, frecuencias y coberturas, como las Comunidades Autónomas, que tienen la potestad de convocar los concursos públicos para la asignación de licencias, aceleren estas labores con el fin de evitar la desregularización ya existente en parte del sector.
La Ley General de la Comunicación Audiovisual, aprobada el pasado año, permitirá mejorar la accesibilidad para aquellas personas que cuentan con alguna incapacidad. Así, el Ejecutivo optó por introducir ciertos requisitos en materia de subtitulado (que ya se venía prestando a través del teletexto y de la TDT), audiodescripción (pista de audio que añade ciertas explicaciones sobre lo que se visualiza en pantalla, orientado a personas con discapacidad visual) y lenguaje de signos (orientado a personas con discapacidad auditiva).
La ordenación de los niveles de audio en los distintos canales será otro de los retos que ya está manejando el Gobierno. Así, se intentarán evitar a la población los sobresaltos que sufren con frecuencia por la subida en el volumen del sonido cuando llegan los cortes publicitarios o se hace zapping gracias al Grupo de Trabajo sobre Audio en la Televisión Digital, que constituyó el año pasado la Secretaría de Estado de Telecomunicaciones y en el que están representantes de los distintos agentes del sector.
