Para cumplir el plazo, habría que convertir casi 400 reemisores analógicos en digitales en tres meses y medio.
La Xunta está estudiando la posibilidad de retrasar de nuevo el proceso para el apagón analógico, cuya segunda fase tiene como fecha límite el 31 de diciembre. Y es que para el Ejecutivo gallego la jornada de Nochevieja no es el mejor día para apagar la televisión analógica. Por lo tanto, 196 ayuntamientos podrían tener que esperar a mayores entre 15 días y tres meses para poner fin a las emisiones de televisión convencional.
Este no sería el primer retraso que acumula Galicia en lo referente al apagón analógico, pues los 60 ayuntamientos gallegos que participaban en la primera fase del Plan Técnico Nacional de Transición a la TDT, no pudieron cumplir el plazo para cesar las emisiones en la fecha fijada. Así, el 30 de junio, cuando las localidades del área de Santiago y el este de Ourense tenían que poner fin a la televisión analógica, no contaban aún con la cobertura necesaria para ello, es decir, la población de estas zonas que estaba en condiciones de recibir solamente la señal digital no llegaba al 98%.
Planificación
Desde la Xunta, aseguran que la culpa de este retraso es de la falta de planificación del anterior Gobierno y señalan que se debería haber hecho hace ocho meses lo que se está haciendo ahora.
Por su parte, el anterior director xeral de Comunicación Audiovisual, Manuel Fernández, se defiende de estas críticas alegando que se perdió mucho tiempo con el cambio de gobierno y argumenta que él estuvo en el cargo hasta el 24 de abril. Así, matiza que, desde el anterior Ejecutivo dejó listas todas las licitaciones y tan sólo faltaba convocar el concurso para adjudicar los trabajos de modificación de la tecnología analógica a la digital.
Lo cierto es que en Santiago y el este de Ourense siguieron las emisiones convencionales después del 30 de junio y se mantienen hasta el día de hoy. Fuentes de la actual Consellería de Presidencia explican que el cambio a la señal digital en estos concellos no se producirá antes del 31 de diciembre de este año, coincidiendo con los ayuntamientos de la segunda fase.
De esta manera, la cifra de ayuntamientos que tendría que vivir este fin de año el término de las emisiones analógicas asciende hasta los 196, pertenecientes a las zonas de Ares (A Coruña) y Domaio (Pontevedra). Pero la Xunta podría volver a retrasar la fecha del apagón analógico para evitar coincidir con el último día del año.
Sin embargo, Manuel Fernández asegura que no hay ningún motivo técnico para retrasar la fecha del 31 de diciembre y asegura que, desde el punto de vista de la comunicación, el final del año facilita el tránsito para la población, ya que es una fecha fácil de recordar y que se relaciona con el fin de una época y el comienzo de otra. En este sentido, el anterior director xeral destaca que ya ha sido una fecha recurrente para distintos eventos como la llegada del euro.
Con todo, el apagón podría retrasarse entre dos semanas y tres meses, pues aunque fuentes de la Xunta barajan el 15 de enero como fecha para el apagón, el alcalde en funciones de Boqueixón -uno de los concellos de la primera fase-, el popular Xosé Manuel Iglesias, asegura que se llevará a cabo a lo largo en el primer trimestre de 2010.
Para Fernández, este retraso podría deberse a la falta de tiempo y es que en los 131 días que restan para fin de año, la Xunta debería convertir 393 microemisores analógicos a la tecnología digital. Además, hace falta un importante despliegue técnico para el apagón. Por eso, solo queda esperar para saber si Galicia podrá comenzar el año en modo digital o seguirá en analógico.