La implantación de los servicios 4G sigue adelante, actualmente se están activando frecuencias en la banda de 800 MHz, la que quedó liberada por la TDT hace varios meses. Esto podría afectar ahora a 4 millones de hogares, interfiriendo algunos de los canales de TDT.
Aquellas viviendas unifamiliares o comunidades de vecinos de pequeña magnitud que cuenten con amplificadores de banda UHF completa en lugar de amplificadores monocanales, podrían encontrarse con interferencias una vez que comiencen a ofrecerse servicios de telefonía 4G en su zona de residencia. Esto es así porque estas instalaciones no tienen capacidad de filtro, lo que tiene como consecuencia que las señales de telefonía puedan entremezclarse con las frecuencias más altas que a día de hoy emplea la TDT.
Para evitar este problema existen filtros, con un coste estimado de 80 euros, que pueden instalarse entre la antena y la instalación doméstica para evitar que las ondas del servicio 4G interfieran y degraden la señal de TDT. Durante los primeros seis meses que transcurran desde la puesta en marcha de las emisiones en la banda de 800 MHz son los operadores de telecomunicaciones (Movistar, Vodafone y Orange) los que correrán con los costes que implquen las actuaciones para corregir las situaciones de interferencias que pudieran darse. A partir de entonces, serán los usuarios los que deberán hacer frente los costes.
De la irrupción de estas incidencias ya ha alertado la Federación Coordinadora de Telecomunicaciones (Fecotel), que considera insuficientes las medidas implantadas mediante Real Decreto. Por ello, diferentes agentes del sector como Elecnor, Telefónica, Vodafone y Orange han comenzado a desarrollar el programa del proyecto Llega800, que permitirá informar a los domicilios que pudieran verse afectados de qué problemas pueden llegar a sufrir, cómo solucionarlo, a quién dirigirse y cuándo hacerlo.