El Gobierno asegura que si Prisa y Telefónica no aceptan las condiciones fijadas en el Consejo de Ministros del pasado viernes para aceptar la fusión de ambas plataformas digitales «será el propio mercado el que se encargue de determinar cómo van a evolucionar las cosas». Aunque los consumidores le han mostrado su apoyo, la oposición advierte del peligro de la concentración y del riesgo para el pluralismo informativo de la unión de las dos plataformas al tiempo que señala los posibles perjuicios para los trabajadores.
El Ejecutivo de José María Aznar ha mostrado hoy su máxima satisfacción y tranquilidad por las condiciones fijadas para la autorización de la fusión de Canal Satélite Digital y Vía Digital porque a su juicio garantizan «la competencia y el pluralismo en el mercado español».
El ministro de ciencia y tecnología, Josep Piqué, afirmó que el Gobierno ha buscado garantizar que el proyecto empresarial de fusión sea acorde con los derechos de los usuarios y con el carácter abierto que tiene que tener esa plataforma ahora única. «Ahora las empresas tienen que decidir si esas condiciones les permiten dar continuidad a su proyecto de concentración», indicó.
Para la coordinadora de Participación y Acción Sectorial del PP, Ana Mato, las condiciones fijadas son positivas porque garantizan la competencia y el pluralismo y que todos los ciudadanos tengan más acceso al fútbol y al cine de buena calidad «eso sí, sin subir los precios».
Destacó también la garantía de pluralismo informativo ya que cualquier canal informativo podrá emitir a través de la plataforma, «y eso garantiza más operadores, más cantidad de información y más pluralismo». Para Mato, las condiciones fijadas están pensadas para los ciudadanos, garantizando que no va a existir un monopolio sino un mercado abierto, donde otros operadores de televisión de pago también puedan competir. En la misma línea se mostró el ministro de Administraciones Públicas, Javier Arenas, que aseguró que al Gobierno no le corresponde hacer valoraciones de las estrategias de las empresas sino velar por el interés general, el pluralismo informativo y por que se preserve la competencia.
«Estamos en una economía de mercado y la libertad de empresas es importantísima por lo cual pueden decidir sus estrategias. La posición del Gobierno es que se respeten las condiciones que se plantean desde los órganos que tienen que preservar las competencias, se garantice el pluralismo informativo y se vele por el interés general y el de los consumidores», añadió.
Moderado optimismo
Ante la inminente fusión, muchos se muestran confiados aunque cautos. Ese es el caso de la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) que califica la noticia como «buena» aunque puntualiza que hay que esperar para ver como se aplica en la práctica. El director de la organización, José María Mújica, afirmó que, aunque aún debe realizarse un análisis de las condiciones, lo cierto es que se establece un control sobre los precios y se garantiza la competencia con el acceso de los competidores en condiciones de igualdad y transparencia.
No obstante, se muestran alerta respecto al control de las condiciones y la puesta en marcha de la fusión. «Lo esperable es que se cumplan las normas, para lo que es necesario un mecanismo de control que vigile que las exigencias se realicen y que no se produzca una situación de dominio que impida la libre competencia», explicó.
Quien no se muestra tan convencido de la transparencia y beneficio de las condiciones de la fusión es la oposición política. Para el secretario general del PSOE, José Luis Rodríguez Zapatero, las condiciones impuestas son «sorprendentes para un Gobierno que se reputa de liberal». Zapatero calificó de «curioso» que el Gobierno marque las condiciones para un proceso de fusión empresarial por encima del Tribunal de Defensa de la Competencia. En su opinión, el responsable de todo este problema «tiene nombres y apellidos y es el Gobierno del PP, que montó una plataforma digital alternativa que no era viable y que ahora está hipotecado por sus actuaciones políticas».
También UGT critica el intervencionismo del Gobierno en el sector de los medios de comunicación y alerta del riesgo de concentración, al tiempo que manifiesta su inquietud por los trabajadores que puedan verse afectados negativamente en sus puestos de trabajo y en sus condiciones laborales.
Peligro del pluralismo
Finalmente, Izquierda Unida también mostró su disconformidad con las condiciones impuestas que, en su opinión, demuestran que el Gobierno es muy sensible con la competitividad económica, pero todo lo contrario en cuestiones fundamentales «que son las sociales y el pluralismo político e informativo». El coordinador general de Izquierda Unida, Gaspar Llamazares anunció que su formación presionará para que al final se garantice el pluralismo informativo, y que la televisión pública intervenga en los contenidos, para que se reflejen las culturas españolas y se respeten los derechos de trabajadores y usuarios.
Además, mostró su extrañeza por que el Gobierno sea el más interesado por la competencia cuando lo que representa no son los intereses económicos, sino que debería representar los intereses públicos. «Echo en falta un Gobierno que se preocupe por los público y no sólo por la competencia privada», concluyó.