La empresa de televisión por satélite DirecTV Latin America anunció ayer que se declara en quiebra y pidió protección de sus acreedores en función del Capítulo 11 de la ley de bancarrotas de Estados Unidos, afectada por las turbulencias económicas en Latinoamérica.
DirecTV Latin America, el mayor operador de televisión por pago de la región, se vio perjudicada por las recesiones en Argentina y Venezuela y el debilitamiento económico de Brasil, que derivaron en una menor cantidad de suscriptores.
La declaración de la quiebra no alcanza a la matriz de la compañía, Hughes Electronics, ni a las compañías de DirecTV Latin America en América Latina y el Caribe, que mantendrán sus funciones regulares. Hughes está controlada por General Motors.
Los gestores de la televisión aseguraron que pedirán a la corte de quiebras que rechace los contratos que «no son económicos y no forman parte de los intereses de largo plazo» de la compañía, incluyendo un contrato para transmitir la Copa Mundial de Fútbol 2006, y un acuerdo con Walt Disney para llevar a Latinoamérica su anal.
DirecTV Latin America, empresa en la que también tienen participación el Grupo Cisneros de Venezuela y el Grupo Clarín de Argentina, dijo que Hughes había aceptado otorgarle 300 millones de dólares de financiamiento especial, sujeto a la aprobación de la corte de bancarrotas. La empresa hizo la declaración de quiebra en la corte federal de bancarrotas de Wilmington, estado de Delaware.