Según el Tercer estudio anual de servicios e infraestructuras de telecomunicaciones por provincias y CC.AA. publicado por la Comisión del Mercado de las Telecomunicaciones, el Principado de Asturias es la región con un número de abonados por cada 100 habitantes a la televisión de pago, la media española se sitúa en 9,1 abonados por cada 100 habitantes, lo que supone una leve diferencia (0,8%) con respecto al mismo periodo del año anterior.
Dicho informe refleja que la penetración de la televisión de pago en España apenas sufrió alteraciones con respecto a 2008 situándose a finales de 2009 la cota en 9,1 abonados por cada 100 habitantes, lo que supone un total de 4.232.792 abonados, de los cuales 637.714 se concentran en Madrid, 502.858 en Barcelona, 254.675 en Valencia, 189.128 en Asturias, 164.167 en Alicante y 151.425 en Cádiz.
Los primeros puestos son para Asturias (17,4 abonados por cada 100 habitantes), Melilla (14,6), Cádiz (12,3), Cantabria (12), Baleares (11,9), Huelva (10,8), Albacete (10,5), Las Palmas (10,3) y Madrid (10).
En la zona central de la tabla se sitúan Zaragoza (9,9 abonados por cada 100 habitantes), Valencia (9,9), León (9,6), Tenerife (9,3), Barcelona (9,2), Salamanca (9), Navarra (9), Guipúzcoa (9), Vizcaya (8,6), Valladolid (8,6), Girona (8,6), Coruña (8,6), Alicante (8,6), Murcia (8,5), Málaga (8,5), Castellón (8,5), Tarragona (8,3), Huesca (8,3), Ciudad Real (8,2), Guadalajara (8), Toledo (7,7), Álava (7,7), Palencia (7,6), Lleida (7,6), Burgos (7,6), Sevilla (7,5), Soria (7,4), Zamora (7,2), Segovia (7,2), Pontevedra (7,2), La Rioja (7,1) y Córdoba (7).
Los últimos puestos en penetración de TV de pago en nuestro país son para Ávila (6,7 abonados por cada 100 habitantes), Granada (6,6), Almería (6,5), Orense (6,4), Ceuta (6,4), Teruel (6,1), Cuenca (5,8), Lugo (5,6), Jaén (5,6), Cáceres (5,3) y Badajoz (5).
En términos comparativos con la temporada 08/09, las provincias en las que más aumentó la cuota de abonados fueron Vizcaya, Álava, Guipúzcoa, Lugo, Orense, Coruña, Badajoz, Melilla, Pontevedra y Ceuta. Las regiones en las que más descendió la proporción de población abonada fueron, de mayor a menor descenso, Alicante, Las Palmas, Castellón, Zaragoza, Valencia, Córdoba, Tenerife, Granada, La Rioja y Navarra. El diferencial se quedó neutro (0%) en León.