Este jueves 4 de febrero a las 23.00h. en exclusiva en #Vamos, será el momento de recordar a una de las grandes sonrisas del fútbol y cómo revitalizó a un club que no vivía sus mejores momentos.
Ronaldinho es sinónimo de sonrisa, de alegría, de fiesta. De ser feliz y hacer felices a los demás. Cuando el Barcelona fichó al brasileño, en el verano de 2003, los azulgrana estaban pasando por momentos complicados. Ronaldinho, con su fútbol y su manera de ser, transformó el club. Dos ligas, una Champions, un Balón de Oro y varias noches para la historia forman parte de su legado.
Frank Rijkaard, Leo Messi o Sandro Rosell son también personajes fundamentales de aquel lustro inolvidable por su relación con Ronaldinho. Pero esa historia de amor fue, tal vez, demasiado corta. Cinco temporadas de azulgrana, las dos últimas cuestionado. Después, varias experiencias en diferentes equipos y un periplo vital que le llevó a una cárcel de Paraguay. Ronaldinho estaba llamado a marcar una época, pero no lo hizo. ¿Duró demasiado poco? ¿O, simplemente, eligió vivir a su manera?.
Para entender mejor esa etapa y al jugador que cambió el Barcelona y ayudó a convertirlo en el exitoso club de los últimos años, Ronaldinho, el mago fugaz cuenta con los testimonios de Sandro Rosell, quien logró su fichaje, Gerard López, Rafa Márquez o Damià, compañeros de vestuario y Eusebio Sacristán, miembro del cuerpo técnico de Frank Rijkaard entre 2003 y 2008.
Periodistas como Cristina Cubero, que conoció a Ronaldinho cuando aún no había dado el salto a Europa, Sique Rodríguez, Joanjo Pallàs, Xavi Torres o Martin Ainstein ayudan a construir la figura de un futbolista al que se recuerda por sus malabarismos con el balón, pero sobre todo, por su sonrisa.