Y todos sabemos los riesgos que eso conllevaría, como la muerte del certamen. También sabemos de donde viene el apoyo incondicional a Israel, no hay más que ver de qué sector provenían sus votos de quienes se gastaron los cuartos en votar sus dos últimas candidaturas sin ni siquiera haber escuchado la canción, ni siquiera veían Eurovisión y eran acérrimos detractores suyos, demostrado está. Por si fuese poco este usuario afirmó estar contento con la casi victoria de la superviviente de Hamás en la última edición.
Lo peor de todo es que los únicos responsables de un hipotético fin de Eurovisión van a ser los irresponsables que están al frente de la UER que podían haber puesto fin a esta incómoda situación y lo único que han hecho es cambiar el discurso según les ha convenido.
